Lo normal es que de la ropa de la Edad del Hierro no quede nada. Lino, lana y tintes son materia orgΓ‘nica y se pudren en casi cualquier suelo, de modo que los arqueΓ³logos suelen reconstruir la historia textil a partir de las herramientas que sΓ sobreviven, sobre todo las fusayolas, esas piezas redondas de [β¦]