868-BACK recupera un clásico del indie con una propuesta más accesible. Como suele destacar Kotaku, algunos roguelikes no buscan suavizar su dificultad, sino ofrecer mejores herramientas para entender sistemas que siguen siendo implacables para el jugador.
Insanitorium: Don’t Be Afraid vuelve con una demo que apuesta por la tensión psicológica. Como suele destacar Kotaku, algunos juegos no necesitan sustos constantes, sino construir una atmósfera donde el jugador empieza a dudar incluso de lo que está viendo.
KILLFLOW apuesta por velocidad, caos y rejugabilidad en un FPS psicodélico. Como suele destacar Kotaku, algunos shooters no buscan realismo, sino llevar al jugador al límite con partidas donde cada segundo importa y cada error puede ser definitivo.
Truck Driver: The American Dream llega a Steam con una propuesta distinta. Como suele destacar Kotaku, algunos simuladores ya no buscan solo replicar tareas, sino construir experiencias donde cada decisión forma parte de algo mucho más personal para el jugador.
Cemetery Simulator propone una experiencia distinta dentro del género de simulación. Como suele destacar Kotaku, algunos juegos sorprenden no por su escala, sino por transformar actividades cotidianas en sistemas complejos capaces de atrapar al jugador durante horas.
Breakdown: Silent Riot propone una experiencia donde la violencia deja de ser solo mecánica. Como suele destacar Kotaku, algunos juegos no buscan entretener únicamente, sino incomodar al jugador obligándolo a enfrentarse a las consecuencias de sus propias acciones.
Stars of Icarus apuesta por combates donde la coordinación es más importante que la puntería. Como suele destacar Kotaku, algunos multijugadores no se definen por la acción, sino por cómo obligan a los jugadores a trabajar juntos para sobrevivir.