La consulta funcionaba mΓ‘s o menos asΓ. Quien tenΓa una duda (si convenΓa emprender un viaje, cerrar una compra, meterse en un pleito o esperar a que un enfermo mejorase) se acercaba a una estatua del dios Hermes en la plaza de su ciudad, lanzaba sobre una mesa unos huesecillos de oveja, sumaba los puntos [β¦]