El yacimiento de Gravisca, en la costa del Lacio, no es precisamente un desconocido para la arqueologΓa mediterrΓ‘nea. Antes de convertirse en colonia romana, fue un emporio frecuentado por mercaderes griegos βsobre todo focensesβ que llegaban a comerciar bajo la protecciΓ³n de las diosas Afrodita y Hera. Gravisca funcionaba como puerto de comercio internacional y, [β¦]