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Un virus gigante descubierto en un pantano de Japón tiene cientos de genes que no se parecen a nada conocido. Su extraña forma de invadir células podría esconder una pista sobre cómo surgió la vida compleja en la Tierra

El virus Ushiku destruye la membrana del núcleo de su huésped y construye una auténtica fábrica de replicación en el citoplasma. Esa estrategia intermedia entre virus simples y sistemas celulares más autónomos reabre una de las hipótesis más provocadoras de la biología evolutiva.

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Unos pollitos recién nacidos que jamás habían escuchado una palabra reaccionaron a “bouba” y “kiki” exactamente igual que los humanos. El experimento sugiere que una de las piezas más extrañas del lenguaje pudo existir millones de años antes de que aprendiéramos a hablar

Las crías asociaron espontáneamente los sonidos suaves con formas redondeadas y los más cortantes con figuras puntiagudas. El hallazgo apunta a que ciertas conexiones entre sonido y significado no dependen únicamente del aprendizaje, sino de mecanismos perceptivos profundamente antiguos.

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Una linterna iluminó el techo de una cueva sulfurosa y reveló algo que nadie había documentado antes. Más de 100.000 arañas viven dentro de una telaraña gigantesca creada por dos especies que deberían comportarse como depredador y presa

La red tridimensional cubre paredes y techos de un ecosistema aislado bajo la frontera entre Albania y Grecia. Los científicos creen que la oscuridad, el alimento constante y miles de años de adaptación transformaron una relación hostil en una extraordinaria cooperación.

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Creíamos que las grandes perturbaciones espaciales comenzaban siempre con una explosión en el Sol. La ESA acaba de demostrar que la propia atmósfera terrestre puede organizar gigantescos huracanes de plasma sobre nuestras cabezas

Estos vórtices aparecen en las regiones polares bajo condiciones geomagnéticas aparentemente moderadas y provocan fuertes cambios en la densidad electrónica. El resultado puede degradar sistemas de navegación y comunicaciones sin que exista una tormenta solar que sirva de advertencia.

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Tu cerebro vive unos instantes por delante del presente y predice continuamente cuándo ocurrirá lo siguiente. Los científicos creen que esta capacidad automática para anticipar canciones, movimientos y peligros funciona de una forma distinta a nuestro “reloj interno”

La mente puede calcular el momento exacto en que regresará un estribillo o llegará una pelota sin que hagamos ningún esfuerzo consciente. Lo desconcertante es que todavía no sabemos si esa precisión depende de un reloj cerebral único o de varios circuitos especializados.

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Los astrónomos encontraron una esfera casi perfecta escondida en el espacio, pero ningún telescopio óptico logra verla. Teleios solo aparece en ondas de radio y ninguna explicación consigue aclarar qué dejó una estructura tan simétrica en el cosmos

El objeto podría ser el remanente de una supernova, aunque la ausencia de luz visible y rayos X contradice lo que debería observarse en una explosión de ese tipo. Por ahora, su geometría extraordinaria plantea más preguntas que respuestas.

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El James Webb apuntó durante 22 horas hacia las auroras de Júpiter y encontró algo que nadie esperaba dentro de su resplandor. Una región asociada a la luna Ío era mucho más fría, hasta tres veces más densa y capaz de transformarse casi en tiempo real

Los datos muestran que las corrientes eléctricas generadas por los satélites jovianos producen marcas aurorales con condiciones físicas extraordinariamente variables. Comprenderlas podría ayudar a reconocer fenómenos similares alrededor de Saturno e incluso en sistemas planetarios lejanos.

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Los científicos buscaban microorganismos en el plancton de Japón y encontraron algo que no encaja del todo entre los seres vivos. Tiene una célula propia, pero depende tanto de otros organismos que parece haberse detenido a medio camino de su evolución

Su diminuto genoma conserva apenas las instrucciones necesarias para copiar y expresar su ADN, mientras ha perdido gran parte de la maquinaria que permitiría vivir por cuenta propia. El hallazgo podría obligar a revisar dónde termina la vida celular y dónde comienza el mundo de las entidades no vivas.

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