Durante décadas se asumió que el genio infantil acababa en aislamiento o crisis. Un seguimiento de cuatro décadas y un metaanálisis de neuroimagen cuentan una historia distinta.
Durante generaciones hemos asumido que el cerebro nace programado para preferir una mano. Un experimento que obliga a escribir con el codo empieza a desmontar esa certeza.
Un cristal ha revelado el mayor grado de entrelazamiento cuántico observado hasta la fecha en un sólido y acerca a la física a resolver uno de los mayores enigmas de la materia condensada.