Algo no cuadra en el corazón de la Vía Láctea: “Esta sería la primera prueba de aniquilación extragaláctica”
El corazón de la Vía Láctea, allá donde se encuentra el agujero negro supermasivo Sagitario A*, alberga un enigma que desconcierta a astrónomos de todo el mundo desde hace décadas. Hablamos, en concreto, de la profusión de flujos de positrones que colisionan contra electrones para aniquilarse en intensos destellos de rayos gamma, que ha generado un desfase cuantitativo imposible de cuadrar mediante los modelos convencionales. Ahora, gracias a un reciente artículo publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, ha ido un paso más allá.
En concreto, lo que han hecho los investigadores es analizar el registro completo recogido por el telescopio espacial INTEGRAL de la Agencia Espacial Europea. Los físicos Thomas Siegert, de la Universidad Julius Maximilian de Würzburg, y Hiroki Yoneda, de la Universidad de Kioto, hallaron señales de aniquilación fuera de los límites de nuestra estructura estelar, sugiriendo un volumen de antimateria drásticamente mayor al previsto.
Los datos procesados en periodos acumulativos mostraron un patrón claro e inmune a las interferencias instrumentales del observatorio espacial. La emisión de 511 kiloelectronvoltios más destacada proviene del denominado Complejo C, una gigantesca nube de hidrógeno que cae hacia el disco galáctico. Asimismo, los expertos identificaron un tenue rastro en la Corriente de Magallanes, una franja de gas que acompaña a las Nubes de Magallanes en su trayectoria orbital.
Debido a que estas regiones no poseen las fuentes energéticas necesarias para generar tales partículas, los científicos concluyen que la antimateria viaja distancias enormes antes de destruirse. "Esta sería la primera detección de aniquilación de positrones extragalácticos", declaró Siegert al medio ScienceAlert. El investigador añadió que "eso en sí mismo significaría que el contenido de positrones de la Vía Láctea es mucho mayor que el que se observa actualmente 'en el interior'".
Escape de antimateria e implicaciones cosmológicas
Para que la aniquilación entre materia y antimateria ocurra de forma eficaz, los positrones deben desacelerarse enormemente en el medio interestelar. El hallazgo implica que una fracción importante de estas partículas de alta energía logra escapar del disco galáctico y reducir su velocidad en el gas exterior. Esta migración inesperada altera los cálculos actuales y sugiere una tasa de producción cercana a los 100 tredecillones de positrones por segundo.
Explicar semejanza cuantitativa pone contra las cuerdas los modelos astrofísicos tradicionales basados en explosiones estelares, agujeros negros o estrellas de neutrones. El propio Siegert reconoció la complejidad del escenario al señalar que "tenemos el problema de explicar la enorme cantidad de positrones en la Vía Láctea. Si resulta ser aún mayor, nos estamos quedando sin fuentes astrofísicas convencionales para explicarlos".
Misiones futuras para resolver el enigma
A pesar de la solidez del hallazgo, los autores mantienen la cautela al registrar una significación estadística de 4 sigma, ligeramente por debajo del umbral de 5 sigma requerido para un descubrimiento formal. Sobre el origen de la anomalía, el investigador remarcó que "en algún momento, necesitaríamos introducir modelos de materia oscura no convencionales para obtener esta cantidad de positrones, como partículas de materia oscura ligeras.".
El horizonte de la investigación cósmica se traslada ahora al lanzamiento previsto para 2027 del espectrómetro y telescopio de imágenes COSI de la NASA. Esta avanzada herramienta orbital permitirá verificar si estas señales fuera del plano galáctico son definitivas y rastrear con precisión los auténticos puntos de nacimiento de la antimateria. De confirmarse la hipótesis, la ciencia deberá reformular los principios que rigen la distribución de materia en el universo.

© Telescopio del Horizonte de Sucesos/CC BY 4.0









