Máxima expectativa por el eclipse en Navarra desde hace meses: "No se repetirá hasta 2180"
Hacían poco más de 7 grados en Pamplona cuando, el 12 de enero de 2026, cientos de personas se reunieron en la Sala Principal de Baluarte, el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra, para hablar del eclipse solar total. Faltaban siete meses para la cita, pero la comunidad ya había dado el pistoletazo de salida a lo que muchos consideran el acontecimiento astronómico del siglo.
Aquel encuentro sirvió para recordar cómo se vivió el eclipse de 1905 y, en los siguientes días 12 de cada mes, las distintas conferencias abordaron también la relación de este fenómeno con el arte, el cine, el periodismo o el mundo animal. En total, más de 13.000 personas participaron de las actividades.
“Hemos construido mes a mes una mirada compartida de un acontecimiento que en Navarra no se va a volver a vivir hasta el 2180. Se trata de algo realmente extraordinario, histórico. Hay gente que piensa que cuando se habla de ciencia es algo elevado, pero también hemos visto cómo jóvenes acudían a las conferencias y el interés era tan grande al punto de que se agotaron absolutamente las entradas todos los meses”, cuenta Paula Noya, directora de Infraestructuras Culturales de NICDO, a National Geographic. Esta sociedad pública del Gobierno de Navarra integra, entre otros equipamientos, el Planetario de Pamplona.
La expectativa por el eclipse solar total

Bajo el nombre de Proyecto Eklipse, se diseñó una programación de actividades y talleres concebida como un gran ejercicio de divulgación científica para mantener vivo el interés del público durante todo el año. Uno de sus principales atractivos ha sido el simulador virtual del eclipse. En Navarra, además, se jactan de haber sido los primeros en sacar a licitación pública la adquisición de gafas homologadas para garantizar una observación segura en los puntos oficiales.
La red de 20 espacios habilitados para seguir el eclipse cuenta con capacidad para unas 50.000 personas. Las entradas, desde 6 euros, incluyen aparcamiento y gafas certificadas. Entre los lugares más singulares figuran las Bardenas Reales y el parque de naturaleza y ocio Senda Viva, que ofrecerá 22 actividades complementarias relacionadas con el eclipse, desde exposiciones científicas y talleres hasta espectáculos de magia, circo, clown, cuentacuentos y música. Además, permanecerá abierto hasta la una de la madrugada para que los visitantes puedan disfrutar también de la lluvia de estrellas de las Perseidas.
La enorme expectación que despierta el fenómeno no impide que existan preocupaciones.
“A pesar de que hemos estado trabajando muchísimo en la concienciación, todavía te cruzas con amigos o familiares que te preguntan ‘¿puedo ver el sol con gafas normales?’ Por eso seguimos repitiendo siempre el consejo de utilizar gafas homologadas”, señala Noya.
Las principales inquietudes para el 12 de agosto
Otra de las inquietudes está relacionada con el riesgo de incendios al ser en pleno mes de agosto y ante la llegada masiva de visitantes a entornos rurales. Entre las recomendaciones difundidas por las autoridades figuran no aparcar sobre vegetación seca, ya que el calor del motor puede provocar su ignición; evitar hogueras, barbacoas y cualquier uso recreativo del fuego; no utilizar gas en zonas de camping; apagar correctamente las colillas; recoger los residuos y no dejar botellas de cristal expuestas al sol.
El gran desafío para Navarra será, sin embargo, la gestión de la movilidad y la logística. Noya explica:
“Sabemos que desde hace meses hay puntos en el sur que ya tienen el cartel colgado de ocupación al 100%, pero queda alguna habitación disponible en otras partes. Si tú sabes que desde tu municipio, tu pueblo o tu casita lo vas a poder ver, la recomendación es que no te muevas para verlo desde otro sitio”.
Como una ironía del destino, los habitantes de Pamplona tendrán que desplazarse para contemplar el eclipse total, ya que la capital quedó situada en la franja de parcialidad. Tampoco habrían podido seguirlo desde su emblemático planetario, cerrado por obras desde enero de 2025, cuando un incendio causó graves daños en las instalaciones. Desde entonces, el centro permanece cerrado mientras se somete a una remodelación.
“Con el incendio hemos convertido una catástrofe en una oportunidad, pues tenía 30 años y el proyecto de rehabilitación integral venía desde antes porque era el momento de reflexionar sobre su futuro para que siga siendo un centro de referencia. Vienen momentos muy ilusionantes”, concluye Noya. Tan ilusionantes como los que se esperan para el próximo 12 de agosto y como los que Navarra comenzó a vivir desde aquel frío día de enero.

© NICDO











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