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Estos pájaros decoran sus "casas" con basura para conquistar a las hembras

La selección sexual servía a Darwin para explicar los rasgos más vistosos de los machos de alguans especies, como puede ser el canto, los colores vivos o la cornamenta. Características que servían para indicar a las hembras que eran ellos, y no otros, los más adecuados para garantizar el éxito de la progenie. 

Es el caso de los pájaros pergoleros, su éxito no depende tanto del canto o de sus atributos, sino de su competencia en artes decorativas. A diferencia de otras aves, los machos de esta especie no ayudan a las hembras a construir el nido, ni a incubar los huevos ni a criar a los pollos. Solo les aportan sus genes. Por eso ellas son extraordinariamente exigentes a la hora de seleccionar a su pareja. 

Sin embargo, en su caso, atraer a las hembras no implica solo tener un plumaje colorido o emitir un canto espectacular. La mayoría de las especies de pergolero construyen unas estructuras que recuerdan una glorieta o un cenador, unas estructuras equipadas con una plataforma artísticamente decorada. Y si quieren tener éxito, están obligados a que sean las mejores del vecindario.

El biólogo evolutivo Jared Diamond dijo en su día que estos pájaros son “las aves más curiosamente humanas” que existen. Razón no le falta, pues son capaces de construir unas chamizas diganas del mejor decorador de exteriores: algunas de ellas con arreglos artísticos de último diseño construidos con flores, hojas, setas… o cualquier objeto que caiga en su pico: ya puede ser un ganchillo sujeta papeles, una bolsa de patatas fritas... y hasta un billete de 50 dólares. 

Todo vale para agasajar a la hembra, y cuanto más brillante, mejor. No importa que no se trate de objetos naturales, sino que sean restos de basura desechados por una especie llamada Homo sapiens que ha expandido sus entornos urbanos e alterado el espacio natural… para algunos machos de pájaro perolero, no hay mal que por bien no venga. 

Así lo han determinado unos investigadores de la Universidad de Exeter que ha estudiado las preferencias de estas aves en varias localizaciones del norte de Qeensland, en Australia, durante la temporada de reproducción de 2023.

Los pájaros pergoleros recolectaban semillas, hojas, ramas de los jardines contiguos para elaborar sus pérbolas. Los investigadores encontraron incluso billetes de 50 dólares y esposas entre los materiales de construcción. 

Descubrieron que la urbanización de esta región costera está modificando el comportamiento reproductivo de estas aves tan peculiares, especialmente en lo relativo al diseño de sus cabañas. Los machos que viven cerca de los entornos urbanos están construyendo unas glorietas más grandes, con decoraciones más vistosas y de mayor variación cromática que sus congéneres rurales, principalmente porque utilizan materiales antropogénicos, como vidrio, plástico o alambre. 

Esta fue la principal conclusión después de analizar repartidas entre un establecimiento urbano (Townsville City) y un asentamiento rural: la estación ganadera de Dreghorn, ambos en Queensland, durante la temporada de reproducción de 2023. 

Desde unas esposas hasta un billete de 50 dólares

“¡Me sorprendió mucho lo ingeniosas que pueden ser las aves a la hora de buscar elementos decorativos!”, explica a National Geographic España Caitlin Evans, coautora de este estudio, publicado en Royal Society.  Uno de los objetos más sorprendentes que encontraron fue un billete de 50 dólares, o unas esposas que algún ave había recogido del vecindario. “Una señora me contó que tiene que mantener sus plantas en el interior, ya que, de lo contrario, los pájaros le roban los frutos de los árboles. Además, tiene que vigilar sus pinzas de la ropa, pues a los pergoleros les encanta robarlas como objetos de decoración. 

cuanto más brillo, mejor 

“Creo que este comportamiento se explica por la preferencia de los machos por los objetos brillantes, llamativos y variados, características presentes en los objetos fabricados por los humanos. Piezas, además, que no se degradan tan fácilmente como los materiales naturales, por lo que es posible que los machos prefieran recolectarlos, ya que así no tienen que gastar tanta energía en sustituir los adornos cuando empiezan a deteriorarse", dice la experta. 

Los científicos descubireron que las aves que anidaban en entornos rurales utilizaban elementos obtenidos en la naturaleza, mucho menos vistosos que los que empleaban sus congéneres urbanos. 

Lo interesante de la investigación es que no indica que las ave urbanas hubiesen cambiado sus preferencias a raíz de su mudanza desde entornos rurales, sino que parece que las aves rurales también prefieren este material de construcción y decoración, que puede parecerles más moderno, más atractivo para las hembras. Sin embargo, las aves situadas cerca de núcleos urbanos tienen mayor disponibilidad de suministros. Como si hubiera más ‘centros comerciales’ en los que adquirirlos. 

¿qué impacto tiene este hábito en el éxito reproductivo de la especie?

Y ello nos lleva a una nueva pregunta ¿Tienen estas decoraciones más suntuosas alguna consecuencia en el éxito reproductivo? “Sospechamos que las hembras podrían preferir a los machos cuando estos exhiben estos objetos, basándonos en el entusiasmo que muestran estos por incluir estas piezas artificiales en su exhibición” asegura Evans, quien afirma asimismo que en la ampliación de esta investigación pretenden dilucidar si este cambio en el comportamiento podría tener alguna consecuencia en el éxito reproductivo de estas aves. “Será interesante estudiar la respuesta conductual de las hembras cuando los machos presenten estas decoraciones artificiales durante el cortejo”, concluye. 

En resumen, estos resultados demuestran que la urbanización está transformando el cortejo del pájaro pergolero grande (Chlamydera nuchalis): los machos que residen en zonas urbanas están construyendo glorietas mucho más grandes y decoradas que sus vecinos rurales.

No es un cambio de preferencia, sino una consecuencia de un mayor acceso a los materiales de construcción. El estudio, sin embargo, plantea una pregunta aún por resolver: ¿son las hembras más receptivas a estas glorietas mejor decoradas? Todavía no lo sabemos, pero los científicos han concluido hasta qué punto la actividad humana puede modificar, aunque sea de un modo muy sutil, un concepto tan determinante en el mundo natural como es la selección sexual. 

© Foto: Caitlin Evans

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La paradoja de la dieta neandertal: se atiborraban de carne magra, pero nunca sufrieron el 'hambre del conejo'

Hay un enigma sobre la nutrición de los neandertales que lleva mucho tiempo desconcertando a la comunidad científica. Ahora, un trabajo reciente publicado en la revista American Journal of Biological Anthropology por José Luis Guil-Guerrero, de la Universidad de Almería, ha tratado de darle respuesta analizando los marcadores químicos presentes en los restos de estos homínidos antiguos. Al parecer, los resultados cuestionan teorías previas sobre la supervivencia en la Europa del Pleistoceno.

El análisis de los isótopos de nitrógeno-15 hallados en el colágeno fosilizado indicaba una firma propia de hipercarnívoros extremos. En este sentido, los datos mostraban niveles situados entre el 12% y el 14%, cifras muy superiores al 7,9% o 8,4% registrado en depredadores como lobos grises o hienas manchadas. Consumir únicamente carne magra en tales proporciones habría provocado a la especie una intoxicación proteica letal, conocida como la inanición del conejo.

La inanición o hambre del conejo es una forma de desnutrición aguda que ocurre cuando una persona solo come carne muy magra, como la de este animal, que contiene muy escasas cantidades de carbohidratos y grasas. En este tipo de casos, el organismo no puede procesar el exceso de proteína, lo que da lugar a diarrea severa, fatiga y una sensación de hambre constante. Si no se añaden otras fuentes de energía, puede ser mortal.

Para justificar este fenómeno, considerado una anomalía trófica neandertal, una hipótesis planteó que ingerían larvas de insectos presentes en la materia orgánica en descomposición. Estas larvas, al alimentarse de tejido putrefacto, acumulaban altas concentraciones isotópicas que habrían pasado a los tejidos de los homínidos. Sin embargo, las simulaciones matemáticas actuales demuestran que dicho modelo resulta insostenible desde el punto de vista biológico y funcional.

Según los cálculos del estudio, los insectos habrían tenido que representar entre el 40% y el 100% de la dieta diaria para generar esa señal química. En determinados supuestos simulados, la ingesta requerida superaba incluso el 100% del aporte proteico total del individuo. Estas cantidades desproporcionadas invalida la opción de que los gusanos fuesen la fuente principal de su sustento diario en los yacimientos arqueológicos analizados.

La caza de megafauna como respuesta

Descartada la ingesta masiva de larvas, la explicación más plausible apunta hacia el consumo especializado de grandes mamíferos continentales. La carne de los grandes proboscídeos, como el mamut, posee de forma natural un elevado contenido en estos elementos químicos. La persecución sistemática de estas piezas gigantescas por parte de los grupos cazadores justifica los valores observados en el laboratorio sin necesidad de recurrir a dietas compuestas por insectos.

El autor del trabajo matiza la complejidad de la investigación al señalar que "la caza selectiva de megafauna, en particular de mamuts, sigue siendo una hipótesis principal para explicar estas elevaciones tróficas extremas". La estrategia cinegética orientada a presas de gran tamaño permitía obtener toneladas de grasa y proteína, evitando así las deficiencias metabólicas asociadas a la ingesta exclusiva de magro animal.

A pesar del avance que supone este hallazgo, la comunidad científica reconoce que no existe un modelo único capaz de resolver el rompecabezas en todos los territorios. Guil-Guerrero destaca que "hay que reconocer que ningún modelo explicativo, ya sea la caza de mamuts, la aridez, el estrés fisiológico o el consumo de larvas, ha demostrado ser universalmente aplicable", lo que deja la puerta abierta a condicionantes climáticos o de estrés fisiológico.

Las investigaciones futuras deberán examinar las variaciones geográficas y ambientales de cada región habitada por estos homínidos. El investigador concluye que "la causa última de estos valores elevados probablemente implique un mosaico complejo y regionalmente variable de comportamientos y entornos que aún estamos tratando de explicar completamente". El enigma sobre los hábitos alimenticios de nuestros parientes extintos continuará motivando nuevos análisis en la paleobiología internacional.

© Foto: iStock

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Cómo el comportamiento humano afecta a estos peces que cambian el sexo

Cada pez navaja perlado nace hembra y defiende su propio pequeño territorio en el lecho marino del océano Atlántico o del mar Mediterráneo, donde caza camarones y se esconde en la arena por la noche para dormir. Sin embargo, si sobrevive el tiempo suficiente, acabará transformándose en macho para defender el territorio de las múltiples hembras con las que ahora se aparea.

Este sistema ofrece a las hembras protección, estructura y estabilidad, y reduce las luchas internas en el grupo, ya que el macho recuerda regularmente a todas quién está al mando, lo que evita que las hembras cambien de sexo demasiado pronto.

Pero los peces navaja perlados tienen un gran problema: «Cuando empieza la temporada de pesca, se produce una auténtica avalancha», afirma Margarida Barceló-Serra, del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados de la isla de Mallorca, España. «Las familias salen a pescarlos y todo el mundo quiere comérselos».

En las Islas Baleares, por ejemplo, estos peces son una presa muy codiciada. Allí ya no está permitida su pesca durante la temporada de apareamiento en verano.

Pero a partir del 1 de septiembre, su captura está permitida y los precios pueden dispararse hasta alcanzar los de la langosta. En algunas zonas, hasta el 60 % de los peces navaja perlados se capturan en tan solo un par de días. Estos peces tienden especialmente a acercarse a cualquier cosa que se mueva, por lo que, en cuanto aparece un anzuelo con cebo, el macho dominante —el pez más grande de la zona— suele agarrarlo de inmediato y acaba en un cubo en cubierta en lugar de defender a su grupo de hembras. Esto significa que las hembras jóvenes suelen pasar a la madurez sexual antes de tiempo, cuando aún son relativamente pequeñas.

Malas noticias para los peces jóvenes

Un estudio dirigido por Barcelo-Serra y publicado esta semana en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society B reveló que, en las zonas protegidas donde no se practica la pesca, los peces navaja perlados miden, de media, 6,85 pulgadas de largo y tienen unos 4 años de edad. Sin embargo, en las zonas con intensa actividad pesquera, la longitud media era aproximadamente una pulgada menor, y la edad media era de solo 2 años.

Esto supone una mala noticia para los peces a nivel individual, afirma Barcelo-Serra, ya que las hembras más grandes producen muchos más huevos que las más pequeñas. «Cada año adicional como hembra de mayor tamaño supone muchos más descendientes para una hembra concreta, por lo que la maduración precoz no les beneficia».

Al analizar el ADN extraído de las aletas de 120 ejemplares, el equipo descubrió que la pesca intensiva también puede tener otras repercusiones. Kees van Oers, del Instituto Neerlandés de Ecología, y su equipo realizaron un análisis de ADN en el que compararon peces de tres reservas marinas en las que no se permite la pesca con peces de tres zonas explotadas. «Encontramos casi 300 diferencias en las marcas químicas del ADN que es poco probable que sean consecuencia de la diferencia en la edad media», afirma. «Y varias de ellas podrían afectar a la actividad génica».

Los peces navaja perlados de las zonas explotadas y de las reservas presentaban marcadores diferentes en genes que, según se sabe, influyen en aspectos como el consumo de energía, la excitabilidad de las células nerviosas y la regulación del sistema inmunitario en otros peces, y es concebible que estos cambios estén provocados por el estrés que surge cuando desaparecen los machos. «Pero se necesita más investigación para averiguar qué función tienen esos genes en esta especie», señala van Oers.

Las diferencias de ADN entre las poblaciones son pequeñas y afectan solo a una minúscula fracción del ADN de los peces, afirma Soojin Yi, de la Universidad de California en Santa Bárbara, que ha estudiado fenómenos similares en otras especies, pero no participó en esta investigación. «Creo que los resultados son interesantes, pero las pruebas aún no son lo suficientemente sólidas como para extraer conclusiones firmes», señala.

Por ahora, el mensaje más importante podría ser que la pesca puede tener un efecto significativo no solo en el número de ejemplares de una población, sino también en las vidas y los organismos de los supervivientes. «Se trata de un hallazgo apasionante», afirma Malin Pinsky, de la Universidad de California en Santa Cruz, que estudia los cambios genéticos en las poblaciones de peces, aunque no participó en este estudio.

«No me sorprende que grandes cambios en el entorno, como los provocados por la pesca, afecten al ADN de esta manera». No obstante, añade que «el estudio abre nuevas e importantes vías de investigación para averiguar por qué la pesca tiene este efecto».

Esperanza para los peces

El nuevo estudio sugiere que el modelo de las reservas baleares, donde no se permite la pesca durante todo el año, está funcionando. «La población de estas reservas es más diversa, pero genéticamente muy similar a la de las zonas explotadas», afirma Barceló-Serra. Esto se debe a la forma en que se reproducen los peces navaja: los machos y las hembras liberan esperma y óvulos al mismo tiempo; los óvulos se fecundan en el agua y, a continuación, van a la deriva durante semanas antes de que los diminutos alevines se establezcan en algún lugar. Esto significa que una población sana en una reserva también puede repoblar otras zonas.

La existencia de estas poblaciones que no son objeto de pesca alguna —de modo que las hembras puedan crecer más antes de la transición y los machos grandes puedan competir por el dominio— podría resolver también otro problema. En las zonas explotadas, los genes que podrían ser más importantes para desempeñar el papel crucial del macho ya no son «puestos a prueba» regularmente por la selección natural, ya que la mayoría de los machos mueren jóvenes. Esto significa que pueden volverse menos útiles con el tiempo, a medida que se siguen capturando los machos más vigorosos.

En las reservas, sin embargo, los machos casi nunca son capturados y pueden expresar toda la gama de su comportamiento natural, lo que les permite poner a prueba la fuerza de los demás, y los más aptos producen la mayor cantidad de descendencia. Cuando estos machos fecundan los huevos de las hembras que han protegido cuidadosamente, los huevos van a la deriva con las corrientes marinas durante aproximadamente un mes, y muchas de las larvas que emergen se establecerán también en zonas explotadas.

«Me encantan estos pececitos», afirma Enric Sala, director del proyecto Pristine Seas de National Geographic, que nació cerca de allí, en Girona, en la costa española. «Este estudio revela que las áreas marinas protegidas hacen algo más que permitir que los peces crezcan más y se reproduzcan más. Son reservas genéticas que protegen todo el conjunto de herramientas moleculares que los peces necesitan para adaptarse y sobrevivir».

Aun así, los pescadores recreativos de las Islas Baleares notan que ya no capturan tantos peces navaja como antes, afirma Barceló-Serra, y los ejemplares que capturan son más pequeños que los de décadas pasadas. «La gente está muy preocupada por la conservación de esta especie», afirma. «Quieren seguir pescando». Para el pez navaja nacarado, eso puede ser un arma de doble filo.

© Sergio Hanquet, Biblioteca de Imágenes de la Naturaleza

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Las buenas noticias de la semana, según National Geographic

A veces la actualidad parece empeñada en recordarnos solo lo que se rompe o lo que amenaza con salir mal. Pero, entre tantos incendios y demás desgracias, la ciencia sigue dejando señales luminosas: descubrimientos que amplían lo que sabemos y hallazgos naturales que nos devuelven cierta confianza en el futuro. Desde National Geographic, esta semana hemos reunido algunas de esas noticias que merecen un hueco en la actualidad.

En las recónditas y oscuras aguas de la Cueva Bobcat, en Alabama, un equipo de biólogos ha realizado un descubrimiento extraordinario: el Demogorgonichthys arcanus, un diminuto pez de apenas cinco centímetros que acaba de ser catalogado como una especie y género completamente nuevos para la ciencia. Bautizado como pez cueva demonio en honor al mitológico Demogorgon de la serie Stranger Things, esta fascinante criatura es totalmente pálida, translúcida y carece de ojos.

Lo más sorprendente a nivel evolutivo es que ha perdido la funcionalidad del gen de la rodopsina, por lo que no tiene ninguna sensibilidad a la luz, una adaptación biológica perfecta a su vida en la oscuridad absoluta. Parece que la naturaleza nunca deja de sorprendernos.

Aragón reintroduce al octavo lince ibérico: Walqa

La conservación de nuestra fauna está de enhorabuena tras la exitosa suelta de 'Walqa', el octavo y último lince ibérico (Lynx pardinus) programado para este 2026 en la cuenca del Huerva, en Aragón. Este majestuoso animal, endémico de nuestra península y que hasta hace muy poco ostentaba el triste título del felino más amenazado del planeta, vuelve a campear por tierras aragonesas gracias a un ambicioso proyecto de restauración ecológica.

A pesar de los contratiempos, como los recientes incendios en el centro de cría andaluz que retrasaron su traslado, el programa ha logrado su objetivo anual en un área de 27.500 hectáreas, donde los biólogos han acondicionado el hábitat con nuevas charcas y bebederos. Aunque la especie sigue enfrentándose a retos como los atropellos, el regreso de estos ocho ejemplares es una victoria monumental para la ciencia y la ecología.

Descubren que chimpancés y bonobos evitan conflictos mediante caricias, besos y arrumacos

La ciencia nos acaba de dar una maravillosa lección de convivencia de la mano de nuestros dos parientes vivos más cercanos: los chimpancés y los bonobos. Un revelador estudio de la Universidad de Durham ha demostrado que estos grandes simios utilizan el contacto físico afectivo, como abrazos, palmaditas y besos, para rebajar la tensión social y evitar peleas justo antes de momentos estresantes, como el reparto de comida.

Lo más fascinante y sorprendente del hallazgo es que los chimpancés, a menudo estigmatizados por su naturaleza más agresiva, resultaron ser los más cariñosos, llegando a meter los dedos en la boca de sus compañeros como una arriesgada y hermosa prueba de confianza mutua. Además, el estudio confirma las complejas dinámicas de ambas especies: mientras que en los bonobos estas caricias pacificadoras refuerzan sus fuertes lazos matriarcales, en los chimpancés sirven para consolidar las alianzas entre machos.

Cinco tortugas marinas en grave peligro de extinción regresan al océano tras meses de cuidados

La conservación marina está de celebración tras la exitosa liberación de cinco tortugas lora (Kemp's ridley), una de las especies de tortugas marinas más amenazadas del mundo, en las aguas de Cape Cod, Massachusetts. Estos valientes reptiles, bautizados con simpáticos nombres de fuentes tipográficas como "Papyrus" o "Times New Roman", fueron rescatados el pasado invierno sufriendo hipotermia severa, neumonía y deshidratación debido a las bajas temperaturas.

Tras siete meses de cuidados veterinarios intensivos en el Acuario de Nueva Inglaterra, por fin han recuperado la fuerza necesaria para sobrevivir en la naturaleza. Pero la ciencia no se detiene aquí: antes de su liberación, los biólogos las han equipado con avanzada tecnología de rastreo satelital y acústico. Estos dispositivos permitirán a los investigadores monitorizar su comportamiento y supervivencia en tiempo real, aportando datos vitales para proteger a esta especie frente a amenazas como el cambio climático y la contaminación.

Emplean ganado para frenar incendios en España

El resurgir de la vaca 'cachena', la heroína autóctona que protege los bosques gallegos de los incendios. Ante la grave amenaza de los incendios forestales alimentados por el abandono rural y los matorrales inflamables, las comunidades gallegas han recuperado una técnica ecológica centenaria: el pastoreo con especies autóctonas. La gran estrella de este hito de conservación es la vaca cachena, la raza bovina más pequeña de la península ibérica.

Esta criatura, inconfundible por sus imponentes cuernos largos y su asombrosa agilidad casi caprina, es capaz de trepar por terrenos montañosos inaccesibles para el ganado convencional. Su labor biológica es incalculable, ya que devoran vorazmente matorrales cargados de aceites inflamables (como tojos, retamas y zarzas), limpiando el sotobosque y creando cortafuegos naturales. Gracias a este esfuerzo, apoyado hoy por modernos collares GPS que permiten el pastoreo libre sin vallas, la población de cachenas ha pasado de apenas 400 ejemplares al borde de la extinción a unas 8.000 vacas en la actualidad.

BiciMAD, la "especie" urbana que salva a la ciudad de 1.400 toneladas de CO2 al año

Un pionero estudio del Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha cuantificado el enorme impacto positivo del sistema de bicicletas eléctricas compartidas BiciMAD. Analizando rigurosamente todo su ciclo de vida -desde la fabricación de las baterías y estaciones hasta su reciclaje y logística-, los investigadores han descubierto que esta red evita la emisión de 1.400 toneladas anuales de CO2.

El objeto protagonista del ecosistema asfáltico es la propia bicicleta eléctrica, que apenas genera 29 gramos de CO2 equivalente por pasajero-kilómetro. Al sustituir los viajes en coche privado, el sistema logra una reducción neta de 36 gramos de CO2 por trayecto. Una fantástica noticia que nos demuestra con evidencia científica que apostar por la micromovilidad es un paso de gigante hacia la transición ecológica de nuestras ciudades.

Crean un envase hecho de calabaza que supera al plástico y protege nuestros alimentos

Un equipo de investigadores de la Universidad de Kyushu (Japón) ha logrado un hito asombroso en la conservación de alimentos utilizando algo que normalmente tiramos a la basura: la cáscara de la calabaza. Aunque esta gruesa piel representa entre el 10% y el 12% de la masa total de este fruto y es biológicamente muy rica, suele desecharse.

Ahora, los científicos la han sometido a alta presión y liofilización para convertirla en "puntos cuánticos de carbono" (CQDs), un nanomaterial que, mezclado con gelatina y fibras vegetales, crea un recubrimiento protector. En pruebas de laboratorio con tomates cherry durante 20 días, esta película biológica superó al plástico convencional bloqueando la luz ultravioleta, frenando drásticamente el crecimiento de bacterias y preservando los antioxidantes. Además de ser un recubrimiento biológico, no tóxico, también es lavable y mide penas 0,01 milímetros. Puede ser una excelente herramienta para reducir el desperdicio alimentario y la contaminación plástica global.

© iStock

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El engimático movimiento del perro de las praderas

Hallado durante un atardecer en Colorado, Estados Unidos, este perro de las praderas realiza un extraño movimiento. No es un estiramiento después de la siesta, sino una forma más de comunicarse con su colonia. Acostumbrados a vivir en grupos, los investigadores ya habían advertido que eran capaces de comunicarse mediante un complejo “lenguaje”, como los catáceos. Tras obtener la foto, uno de los pequeños se acercó a este ejemplar para ponerse a jugar. ¿Será esta la señal de que todo está bajo control y hay tiempo para la actividad lúdica?

© Cordon Press

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Las probabilidades de que el 'Súper El Niño' se produzca crecen y con ello también aumenta el riesgo de una crisis global

Modelos meteorológicos y análisis climáticos advierten sobre la creciente posibilidad de que el El Niño alcance intensidades nunca registradas. Diversas proyecciones científicas asignan hasta un 90% de probabilidades a que el calentamiento anómalo de las aguas en el océano Pacífico rompa todas las marcas históricas durante el ciclo actual, desencadenando un escenario de alerta global por sus profundas repercusiones socioeconómicas.

Los análisis realizados por Zeke Hausfather, investigador en Berkeley Earth y autor del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, indican que las anomalías térmicas marinas podrían situarse hasta 3,6 °C por encima de la media. Este calentamiento extremo influiría directamente en la circulación de la atmósfera terrestre, alterando de manera drástica el patrón global de precipitaciones y temperaturas en múltiples continentes.

Fuerzas meteorológicas globales interactúan ahora con un planeta significativamente más cálido debido al cambio climático de origen antrópico. Según ha explicadoEmily Black, profesora de procesos terrestres y clima en la Universidad de Reading e investigadora del National Centre for Atmospheric Science, "El Niño es un fenómeno climático natural, pero ahora ocurre en el contexto de un planeta mucho más cálido".

Impactos socioeconómicos y alteración del clima mundial

"Esto no significa que cada impacto pueda atribuirse simplemente a El Niño o simplemente al cambio climático", añadió Black sobre la interacción de ambos factores. La especialista enfatizó que "los pronósticos de El Niño siempre conllevan incertidumbre, pero el nivel de acuerdo entre modelos en esta época del año, combinado con el calentamiento observado ya en marcha en el Pacífico tropical, significa que esto debe tomarse muy en serio".

Organismos internacionales como la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EEUU y la Organización Meteorológica Mundial coinciden en que la intensidad del evento podría situarse entre las más severas del registro histórico. Esta alteración del sistema oceánico desplaza la corriente en chorro hacia el sur, incrementando el riesgo de inundaciones en algunas regiones y sequías extremas en otras.

Entidades de ayuda humanitaria como el International Rescue Committee advierten de que las condiciones meteorológicas extremas amenazan con desencadenar graves sequías e inundaciones en el este de África y Asia. Las comunidades con mayor vulnerabilidad social y económica podrían enfrentar severos reveses en su seguridad alimentaria y medios de subsistencia ante la violencia de las precipitaciones y la falta de cosechas.

Lecciones del registro histórico y la variabilidad marina

"Las predicciones son preocupantes, pero también son útiles: dan a las sociedades tiempo para anticipar posibles impactos y actuar antes de que se sientan los peores efectos", destacó Emily Black. La científica recordó que, aunque las marcas térmicas sean llamativas, las consecuencias reales sobre las poblaciones son el aspecto más crítico de este tipo de eventos climáticos.

Episodios históricos similares han demostrado que la combinación de perturbaciones atmosféricas e inestabilidad socioeconómica puede agravar crisis humanas a gran escala. Las simulaciones sugieren que las temperaturas mundiales del periodo 2026-2027 podrían marcar nuevos récords absolutos, superando los techos térmicos observados durante los anteriores eventos registrados entre 2023 y 2024.

© NOAA

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De los presagios a la ciencia

Imagínese formando parte de una corte medieval en medio de una crisis sucesoria o de las filas de un ejército de la antigüedad en pleno combate. Desconoce por completo la ciencia astronómica. Hasta donde sabe, la alineación de los astros en el cielo responde más a razones espirituales y mitológicas que científicas. Sin embargo, tanto si está en el campo de batalla entre lidios y medos en la actual Turquía en el año 585 a.C., como si está en la corte de Enrique I de Inglaterra en 1133, un fenómeno cambiará su vida: el cielo se oscurecerá por completo a causa de un eclipse solar. ¿Cómo interpretarlo?

En el caso de los lidios y medos, se interpretó como una señal divina para poner fin a una guerra de seis años. En la Inglaterra de Enrique I, el rey ignoró la advertencia de los astrólogos de la corte de la inminencia de un mal presagio y murió dos años después, dando inicio a una sangrienta guerra civil.

Dudo que alguno de los miles de lectores de la revista que estén preparando la observación del eclipse del 12 de agosto piense en ello. El conocimiento serena la conciencia y disipa el miedo. Los mitos pierden su razón de ser. La oscuridad encuentra una explicación. Y el eclipse solar que durante unos minutos sumirá en la noche una parte de la península Ibérica se convierte en una curiosidad de interés turístico.

Si hace unos meses me hubiesen dicho que España viviría una auténtica «eclipsomanía» este verano, lo habría puesto en duda. Pero contra los hechos no hay argumentos. Las noticias hablan de alojamientos completos en toda la franja de totalidad. Familias y grupos de amigos organizan campañas de observación y noches al aire libre. En las tiendas se agotan las gafas para ver el fenómeno con seguridad. Y los especialistas en la materia se prodigan en entrevistas, explicando todo lo que hay que saber sobre el momento en el que una parte de nuestro planeta quedará bajo la sombra de la Luna.

Los galos Astérix y Obélix solo temían que el cielo les cayera sobre la cabeza. Más que un presagio, la tríada de eclipses que comienza este año marca un momento en el que aprovechamos el conocimiento científico para salir de casa y disfrutar… sin temor a que el cielo se nos venga encima.

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© Foto: Alamy / Album

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Einstein lo predijo hace más de un siglo y acaba de confirmarse: esto es lo que hace realmente la Tierra cuando se mueve

Una de las primeras cosas que aprendemos sobre la Tierra en el colegio es que realiza dos movimientos principales: el de traslación (órbita alrededor del Sol, definiendo la duración del año y las estaciones junto con la inclinación del eje terrestre) y rotación (gira sobre sí misma, lo que da lugar al día y la noche). El movimiento de rotación tarda aproximadamente 24 horas en completarse, poniendo fin y comienzo a los días. Lleva siendo así miles de millones de años, pero cuando parece que damos algo por sentado, surge un descubrimiento que pone en duda todo lo que sabíamos.

Hasta principios del siglo XX, la sociedad tenía una concepción del universo newtoniana, concibiendo la gravedad como una fuerza de atracción instantánea entre masas a través de un espacio absoluto. Para Newton, el tiempo era absoluto, transcurriendo igual en todo el universo. Sin embargo, el físico alemán Albert Einstein llegó en 1915 con su Teoría General de la Relatividad para decirnos que, en realidad, el espacio se dobla, el tiempo se estira y que la gravedad no es una fuerza, sino una ilusión óptica causada por la geometría del cosmos.

Einstein aseguraba que la materia es la que le dice al espacio-tiempo cómo curvarse, y este, a su vez, le dice a la materia cómo moverse. La masa de los objetos es la que curva el universo a su alrededor, obligando a otros cuerpos (incluso a la luz) a seguir trayectorias curvas. Más de 100 años después, un equipo internacional de científicos ha medido con mayor exactitud el arrastre del espacio-tiempo causado por la rotación terrestre, confirmando así una de las predicciones de la mencionada teoría de Einstein.

Experimento tras experimento, se confirma aún más que Einstein tenía razón

El equipo dirigido por Ignazio Ciufolini en la Academia China de Ciencias ha llevado a cabo la medición más precisa de una de las predicciones más sutiles de la teoría de Einstein: el arrastre del espacio-tiempo causado por la rotación terrestre. El estudio, publicado en la revista Nature, presenta los resultados obtenidos por los investigadores, confirmando que la descripción de Einstein sobre la gravedad continúa siendo precisa incluso bajo el mayor escrutinio posible.

Desde su publicación en 1915, la teoría de la relatividad general de Einstein ha sido objeto de fascinación por parte del ámbito científico, sometiéndose a pruebas experimentales cada vez más rigurosas. Astrónomos y físicos, a lo largo de los años, han puesto a prueba la predicción del alemán utilizando desde eclipses y órbitas planetarias hasta relojes atómicos, púlsares y ondas gravitacionales; todo para buscar indicios de que el espacio-tiempo se comporta de manera distinta a la descrita por Einstein.

Según Einstein, un cuerpo masivo en rotación no solo curva el espacio-tiempo, sino que también lo arrastra a su alrededor. Debido a que detectar esa deformación es muy difícil cerca de la Tierra porque la señal es diminuta y queda enterrada bajo otras perturbaciones gravitatorias y no gravitatorias, se ha tenido que recurrir a la información proporcionada por varios satélites combinados con el diseño del experimento.

Los investigadores de universidades de China, Estados Unidos, Italia y otros países analizaron observaciones de LARES-2 (LAser RElativity Satellite-2), un satélite pasivo diseñado y desarrollado por la Agencia Espacial Italiana y lanzado en 2022, junto con los satélites LAGEOS y la misión GRACE de la NASA. Tras tres años de observaciones, los autores estiman el arrastre de referencia terrestre con una incertidumbre relativa de una parte por mil.

La metodología se basa en técnicas de medición láser, donde se envían pulsos láser desde la Tierra a satélites equipados con retroreflectores, y luego se reflejan de vuelta a estaciones terrestres con una sincronización precisa. De este modo se detectan y analizan los mínimos cambios en las órbitas de los satélites inducidos por el arrastre de marco, lo que permite separar estas señales de otras influencias gravitacionales.

Se eligió la órbita satelital para minimizar la influencia de las fueras no gravitacionales, lo que permitió a los investigadores aislar los pequeños cambios causados por la masa rotatoria de la Tierra. También se tuvo en cuenta las sutiles distorsiones en el campo gravitacional de la Tierra. En la práctica, se confirma la relatividad general en el entorno cercano a la Tierra con una precisión que resultaba inalcanzable hasta hacer no mucho tiempo. El análisis conjunto de LARES-2 y LAGEOS también mejora la determinación de las mareas lunares y solares de la Tierra.

© National Geographic España

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Josep Tabernero, oncólogo: "Una dieta saludable es tan importante como evitar el tabaco"

La medicina contra el cáncer ha tenido importantes avances en las últimas décadas. Detrás de las nuevas tecnologías y mejores tratamientos hay personas de carne y hueso que dedican a ello una parte de su vida. Josep Tabernero es uno de los oncólogos más prestigiosos de Europa. Director de Oncología del Hospital Vall d’Hebron y fundador del Institute of Oncology de Barcelona, nadie sintetiza mejor los avances que él mismo: “Cuando empecé la especialidad no se podía hablar de cáncer y en los próximos cinco años estaremos diagnosticando precozmente enfermedades que ni las vemos”, dice a National Geographic.

Durante muchos años, la palabra cáncer tenía el suficiente poder destructivo como para convertirse en un tabú. Los médicos tampoco tenían claro el origen, pero han comenzado a indagar en ello. Tabernero, experto en cáncer gastrointestinal y con un alto perfil científico, lo explica con un ejemplo. “Antes el cáncer de colon estaba ligado a una mediana de aparición de los 67 años. Ahora el 25% se diagnostican en menores de 50”, dice.

Lo que ha cambiado, principalmente, es la alimentación. Los malos hábitos -el exceso de alcohol y el tabaco- son los mismos que antes, o incluso se consumen menos. Un reciente estudio, liderado por colegas del Hospital Vall d’Hebron, ha detallado también en la incidencia del pesticida picloram en el diagnóstico del cáncer. Tabernero, que durante años ha sido suscriptor de National Geographic, explica al detalle qué está ocurriendo.

Pregunta. ¿En los próximos años será más frecuente tener cáncer?

Respuesta. Sí, será más frecuente porque los factores más importantes del cáncer -excepto el pediátrico y adolescente que tienen una causa del desarrollo embrionario- vienen determinados por la edad o la longevidad y los exposomas a los que nos exponemos en la vida y va alterando nuestras células.

P. Las estadísticas hablan de que será uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres en España.

R. A nivel mundial es uno de cada cinco hombres y una de cada seis mujeres a lo largo de la vida. En España se vive más, por lo tanto, hay más posibilidades de desarrollarlo. Hoy en 2025 estamos diagnosticando 20 millones de cánceres al año, que producen 10 millones de muertes y 300.000 casos nuevos son en España (170.000 hombres). La incidencia está aumentando. La buena noticia es que en 2030 nos acercaremos al 70% de curación e irá a más.

P. ¿Cuáles son los avances que lo permiten?

R. Cuando yo empecé en la especialidad, la supervivencia era del 35%. Los grandes avances que tenemos son el diagnóstico precoz, diagnósticos más personalizados y mejores tratamientos que hacen más curaciones. No hay ninguna enfermedad que en tan poco tiempo haya aumentado tanto la supervivencia. De todas maneras, esto es algo más acotado porque el 40% de los cánceres se podrían evitar si nos portáramos bien.

P. ¿Cómo?

R. Hay tumores que no se pueden evitar y que, por tanto, los hemos de diagnosticar precozmente. Pero hay otros que los podemos evitar con vida saludable. Lo de siempre: dieta rica en fibra y pobre en grasa, controlar la obesidad, hacer ejercicio, no tomar comida ultra-ultra procesada y evitar infecciones como el papiloma o el virus de la hepatitis B para los que ya hay vacunas.

P. ¿A qué se refiere con ultra-ultra procesados?

R. Los estudios toxicológicos para probar aditivos se hacen de forma individual, pero la comida procesada tiene muchos a la vez. No están testados, por tanto, no está evaluado el daño que hacen. La comida procesada de toda la vida tampoco es muy buena, pero no había mucho más. Cuando doy conferencias pido a las personas que dediquen 30 minutos a cocinar, la lleven en la fiambrera y siempre sea comida de la temporada. Si no es de la temporada está procesada. Sé que estoy compitiendo con los 30 segundos que cuesta poner un recipiente de plástico en el microondas.

P. ¿Por qué no se habla tanto de la alimentación y el cáncer? ¿Realmente es tan importante?

R. Para prevenir el cáncer, el factor relacionado con la dieta saludable es tan importante como evitar el tabaco. También disminuir el alcohol. Pero claro, luchamos contra un lobby agroalimentario que es muy importante, así que tenemos que educar a la población. Hay países que tienen Nutri-Score, pero aquí no. Eso es muy visual y ayuda mucho, como las bombillas de luz sobre su etiqueta energética.

P. Además de la alimentación, ¿de qué otra manera se podría prevenir?

R. En algún momento detectaremos poblaciones de riesgo por exposición al exposoma que antes de desarrollar cáncer podrán ser intervenidas con intervenciones quimioprofilaxis, que son fármacos preventivos. Después hay tumores que se diagnostican muy tardíamente, como el cáncer de páncreas. El 95% de los tumores de páncreas tienen mutaciones en el gen KRAS, pues, imagínate con la biopsia líquida si podemos buscar estas mutaciones en la sangre. Ya tenemos el conocimiento, pero falta mejorar la sensibilidad de las pruebas para detectar una partícula por millón.

P. En las redes sociales están quienes afirman, muchas veces sin sustento científico, que la alimentación puede curar el cáncer. ¿Puede haber algo de cierto?

R. Esto es complejo. Hay estudios de laboratorio con animales que hacen dietas cetogénicas -mucha proteína, poco carbohidrato y cero azúcares- en los que los tumores no crecen igual. Esto no quiere decir que una dieta cure el cáncer, pero puede ayudar. Yo, por si acaso, a mis pacientes les recomiendo dieta rica en proteínas y pobre en hidratos de carbono sin azúcares, incluso para mejores efectos secundarios del tratamiento.

P. La biopsia líquida, que se plantea como un gran avance, ¿es una realidad o sigue siendo algo alejado?

R. El potencial de la biopsia líquida es infinito porque servirá para muchas cosas. En este momento es para diagnosticar tumores avanzados. En nuestro entorno, el sistema público la paga para pacientes con cáncer de pulmón que no puedes hacer biopsia de un tejido normal, pero dentro de poco será también para pacientes con cáncer de mama con tumores hormosensibles. Necesitamos más estudios para demostrar beneficio y eficiencia.

P. ¿Para el paciente de cáncer en España hay diferencias entre el sistema público y el privado?

Nosotros tenemos un sistema público muy bueno. No te engañaré, es un sistema frágil por sostenibilidad económica, pero es muy, muy potente. El sistema privado es complementario.

P. ¿Por qué Barcelona es una ciudad puntera en biomedicina? ¿De dónde viene esto?

R. Es multifactorial. Hace 150 años había buenas escuelas de medicina como también en Madrid. Hace 25 o 30 años aquí se apostó mucho por hacer institutos de investigación básica, ciencia fundamental y biomedicina aplicada con un enfoque de intentar trasladarlo rápidamente a los pacientes. Y cuando tienes un entorno cualificado luego viene la industria biotecnológica y la farmacéutica. También pasa en Cambridge o Boston.

P. ¿Qué rol cumplirá la inteligencia artificial?

R. Es un cambio revolucionario porque nos va a ayudar muchísimo a diagnosticar mejor, a detectar poblaciones de riesgo, a diseñar nuevos medicamentos, a hacer screening de tumores que verán mucho antes. El ser humano es muy bueno, pero tiene 40 años de vida laboral. Pues imagínate que todo lo que yo he visto se multiplique por todos los que han visto otros tantos.

P. ¿Algún día será barato el tratamiento contra el cáncer?

R. La innovación es cara, pero ganamos años de vida. Si pudiéramos evitar el 40% de los tumores tendríamos más recursos para gastarnos en los que no podemos evitar. Probablemente no tiene el mismo precio un medicamento que se administra a millones de personas que un medicamento que solo se puede administrar a 1000 personas. Si no la industria farmacéutica no estaría interesada en investigar en ello.

© Vall d'Hebron

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Estudian el fondo del mar y descubren un dato preocupante sobre la contaminación marina

El plástico está en todas partes: desde en la industria textil (fibras sintéticas) hasta en la de la salud (jeringuillas, guantes desechables y bolsas de sangre), pasando por el de la automoción y aeronáutica (parachoques y ciertas piezas del motor). Sin embargo, predomina en la de los envases y embalajes, ya que se utiliza para botellas (PET), bolsas, botes y para proteger los alimentos. Volver del supermercado significa volver con mucho plástico en el carrito de la compra.

Se estima que en el mundo, cada año, se producen más de 400 millones de toneladas de plástico. La mitad de esta cantidad está diseñada para utilizarse una sola vez (plástico de un solo uso), y tan solo un 10 % se recicla. ¿Qué pasa con el resto? Una buena parte acaba en lagos, ríos y mares (alrededor de 11 millones de toneladas). Estos residuos no solo contaminan el medioambiente, sino que acaban siendo consumidos por los animales y nosotros, los seres humanos.

Los expertos creen que, de media, una persona consume más de 50 mil partículas de plástico al año, según las Naciones Unidas. Esta cifra se incrementa si se tiene en cuenta no solo la ingesta, sino también la inhalación. Que haya contenedores de reciclaje en la esquina de casa no es por “decoración”, sino por necesidad. Todos formamos parte de esta misión colectiva si no queremos que la Tierra acabe como en la película WALL·E (2008), pero debemos actuar cuanto antes, ya que los investigadores han encontrado microplásticos a mucha profundidad en el océano.

Las concentraciones de microplásticos son mayores en el océano Índico que en el Pacífico

Si bien la mayoría de los plásticos son visibles al ojo humano, hay muchos que no lo son debido a su pequeño tamaño, pasando desapercibidos. Estos reciben el nombre de microplásticos, y son altamente peligrosos. Al ser difícilmente degradables y muchos de ellos se utilizan en contacto con el agua (dentífricos, exfoliantes y protectores solares son algunos ejemplos), una buena cantidad suele acabar en nuestras aguas residuales.

Como hemos comentado, los microplásticos son muy pequeños; menos de 5 mm. Esto hace que sean complicados de tratar cuando se filtra el agua en las depuradoras. También hay dos tipos de microplásticos: los primarios (después de su uso, llegan al medio natural en su forma original, es decir, en el mismo estado en el que se han sintetizado) y los secundarios (degradación de otros productos plásticos, procedentes de grandes estructuras sintéticas). En cualquier caso, los dos son extremadamente tóxicas y persistentes en el medio.

¿Existe algún rincón en el planeta en el que no existan los microplásticos? No lo parece. Se ha descubierto que hay hasta en la Antártida y en cuevas que llevaban mucho tiempo cerradas. Investigadores del Instituto Coreano de Investigación en Biociencias y Biotecnología, concretamente la Dra. Se-Joo Kim y el Dr. Jinyoung Jeong, han dirigido un equipo para explorar la presencia de microplásticos en el fondo oceánico profundo.

Los expertos recolectaron caracoles provánidos y mejillones modiólidos que viven alrededor de las fuentes hidrotermales en la Dorsal del Índico Central y la Cuenca del Norte de Fiji, en el Pacífico, para examinarlos en busca de microplásticos. Con tan solo 3,4 partículas por organismo, la contaminación era baja en comparación con la mayoría de las demás formas de vida, pero que 11 de cada 12 organismos individuales tuvieran al menos una partícula de microplástico demuestra lo que se sospechaba: ningún lugar es seguro.

Los resultados de los análisis concluyeron que más de la mitad (56 %) del plástico era poliestireno, propio de los envases baratos y los vasos desechables con aislamiento térmico. El tamaño de las partículas oscilaba entre 81 μm y 1,2 mm. En los caracoles, las partículas se encontraban principalmente en el sistema digestivo, pero en los mejillones, que se alimentan por filtración, estaban distribuidas por todo el cuerpo. Las concentraciones fueron considerablemente mayores en el océano Índico que en el Pacífico, con 1,9 veces más partículas por espécimen y entre 3 y 15 veces más por gramo de peso corporal.

“La contaminación por plásticos se ha extendido incluso a los ecosistemas de fuentes hidrotermales de aguas profundas, que antes se consideraban entre los entornos más aislados de la Tierra”, dijo Kim en un comunicado. El estudio está publicado en Water Research.

© iStock

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Puede que sea el fósil más fascinante que se haya encontrado: nos enseña cómo cazaba el poderoso Tiranosaurio Rex

Todo lo que sabemos sobre los dinosaurios es gracias a los fósiles. Los humanos y estas majestuosas bestias nunca convivieron. La mayoría de ellos dejaron de poblar nuestro planeta hace 66 millones de años debido al gran asteroide (de unos 15 kilómetros de diámetro) que impactó en la Tierra en lo que actualmente se conoce como la península de Yucatán (México). Los primeros ancestros humanos (Australopithecus), en comparación, aparecieron hace “solo” unos 6 millones de años, y nuestra especie (Homo sapiens) surgió hace relativamente poco: 300 mil años.

La fosilización (el proceso por el que los restos se convierten en piedra) y los avances en paleontología (la ciencia que estudia la historia de la vida en la Tierra a través de los fósiles) han permitido a los investigadores saber muchas cosas sobre los dinosaurios. Aparte de fósiles, los científicos estudian también huellas, nidos, huevos, dientes y hasta coprolitos (heces fosilizadas), pues revelan detalles de su día a día, como la dieta, su forma de moverse y comportamiento.

El descubrimiento del Tyrannosaurus rex, uno de los dinosaurios más célebres, se atribuye al célebre cazador de fósiles del Museo Americano de Historia Natural Barnum Brown, quien desenterró el primer esqueleto completo en 1902 (aunque un hallazgo parcial se remonta a 1892, cuando Edward Drinker Cope encontró unas vértebras). Recientemente, una serie de huesos fosilizados ha aportado más detalles sobre cómo el Tyrannosaurus rex cazaba.

solo 12 huesos presentaban marcas de dientes

Varios huesos fosilizados descubiertos en Wyoming durante unas excavaciones realizadas entre 1997 y 2017 presentaban marcas de dientes. Estos huesos pertenecían a un dinosaurio herbívoro, y las marcas de dientes a la mordedura de un T. rex. Los autores del estudio (que está ayudando a los paleontólogos a reconstruir un ecosistema extinto), publicado en la revista PLOS One, explicaron:

El estudio de las marcas de dientes en huesos fósiles es importante porque proporciona información valiosa sobre el comportamiento animal y las interacciones entre especies

Bethania CT Siviero, Elizabeth Rega, Matthew A. McLain, Leonard R. Brand, David Nelsen y Art V. Chadwick, autores del estudio, examinaron más de 3.000 huesos hallados en el noreste de Wyoming. Esta región de Estados Unidos es una de las más ricas no solo del país norteamericano, sino del mundo, albergando especies tan famosas como el Triceratops, el Edmontosaurus, el Allosaurus y el Tyrannosaurus rex. Algunos de los restos están tan bien preservados que conservan piel y pezuñas.

Los huesos analizados por los autores del estudio datan de hace entre 72 y 66 millones de años, período que corresponde al Cretácico Superior. La mayoría de los huesos pertenecieron al gran dinosaurio herbívoro Edmontosaurus annectens, que se caracterizaba por tener pico de pato y habitar la actual región occidental de Norteamérica.

De los más de 3 mil huesos estudiados, tan solo 12 presentaban marcas de dientes, y cuatro de ellos tenían patrones distintivos de marcas dentales. Estos patrones parecen corresponder a la mordedura de un T. rex. Los expertos creen que las otras marcas pudieron ser producidas por otros dinosaurios carnívoros y cocodrilos (que aunque lo parezcan, no son dinosaurios, sino reptiles arcosaurios).

Los investigadores tuvieron que diferenciar las marcas de mordeduras de las producidas por enfermedades articulares o la erosión tras la muerte del animal. Las marcas de los dientes suelen parecer perforaciones o surcos: “Es fundamental distinguir entre estos diferentes tipos de modificaciones óseas, ya que pueden proporcionar información valiosa sobre el estado del animal antes de su muerte, así como sobre los procesos que afectaron a sus restos después de la muerte”.

Parece ser que la mayoría de los huesos con marcas de dientes no muestran evidencia de cicatrización alrededor de las marcas, lo que significaría que se produjeron alrededor o después de la muerte de los animales. Al establecer un conjunto de criterios para identificar marcas de dientes en huesos fósiles, este estudio contribuye a perfeccionar una herramienta fundamental para la investigación paleontológica.

© National Geographic España

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Una nueva investigación confirma el infierno que se desató en la extinción del triásico

Ninguna ruptura es sencilla. Sin embargo, la del supercontinente Pangea, que aglomeraba a todos los continentes actuales en una única masa de tierra, fue mucho más brutal de lo que cualquier relación humana pueda aspirar. Cuando se separaron los continentes, las enormes fisuras que se generaron en el terreno provocaron el surgimiento de gigantescos volcanes, especialmente en la que se ha denominado la Provincia Magmática del Atlántico Central. Este área cubría zonas de la actual Norteamérica, Sudamérica, África y Europa, y se cree que en pocos cientos de miles de años transformó la Tierra en un infierno.

Se estima que las erupciones comenzaron hace 201.566 millones de años y fueron sucediéndose en pulsos de varios miles de años durante un total de 600.000. Pero fue al final del evento, en los últimos 20.000 años, en los que el vulcanismo acabó liberando tanto CO₂ a la atmósfera que pudo provocar un aumento de las temperaturas de entre 5 y 10ºC. El CO₂, además de calentar la superficie, también se disolvió en las aguas oceánicas, lo que las acidificó y desplazó al oxígeno, dando lugar a una situación de anoxia que provocó el colapso de los ecosistemas marinos.

El tierra firme las cosas no iban mucho mejor. Debido a la cantidad de CO₂ emitida por los volcanes y al consecuente aumento de las temperaturas, los otrora paisajes llenos de bosques fueron muriendo, y los suelos fueron erosionándose hasta convertirse, en su mayor parte, en grandes eriales. Ahora bien, una zona desprovista de gran vegetación es una oportunidad para otras clases de plantas, y así fue como los helechos fueron colonizando enormes extensiones de terreno.

En palabras del Dr. Bas van de Schootbrugge, de la Universidad de Utrecht: “Los helechos son plantas verdaderamente extraordinarias que han resistido numerosas crisis a lo largo de la historia de la Tierra, y algunas especies son capaces de adaptarse a los entornos más extremos. Se les puede considerar especies especialistas en desastres”. Pero tanto helecho también puede causar un problema. Y sólo se necesita una pequeña llama.

El infierno en la Tierra

“Cuando los helechos se secan, forman una especie de alfombra densa de vegetación seca que es el combustible ideal para desencadenar incendios forestales masivos”, explica Van de Schootbrugge. Y en un periodo que duró entre 40.000 y 300.000 años, había sabanas que podían ocupar miles de kilómetros cuadrados repletas de estas plantas. Por tanto, todo ardía periódicamente en incendios de una magnitud inimaginable. Aunque para “ver” estos incendios pasados han tenido que darle una vuelta al registro sedimentario.

En un estudio publicado en Nature Geoscience, el equipo de Van de Schootbrugge analizó detenidamente cuatro testigos de sondeo (cilindros que se extraen del terreno), incluido uno de 640 metros de longitud. Según iban profundizando más y más en la tierra, fueron detectando lugares en los que había mayor concentración de carbón y otras moléculas relacionadas con paleoincendios, como los hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), procedentes de ceniza y humo.

Estos registros, junto a los fósiles de polen y esporas, permitían reconstruir la historia hasta cierto punto, pero había un problema para la datación de ciertos incendios: el carbón es muy frágil. Cuando se rompe, sus trozos más pequeños pueden mezclarse con otras capas y, por tanto, dar lugar a interpretaciones erróneas. Además, los PAHs no tienen por qué caer cerca de donde se produce el incendio, lo que añade todavía más incertidumbre.

Los tonos oscuros del núcleo

Así pues, el equipo de Van de Schootbrugge decidió centrarse en un aspecto que normalmente pasa desapercibido en este tipo de muestras: el color de los microfósiles. Cuando la materia orgánica queda enterrada, debió a la presión y a la temperatura va cambiando de color. Cuanto más tiempo pasa y más profundo se encuentra, mayor es la temperatura y, por tanto, el color se vuelve más oscuro. Pero cuando hablábamos de que los investigadores le habían dado la vuelta al registro, en realidad nos referíamos a los colores, ya que no coincidían con lo esperado.

Las muestras más antiguas son más claras que las que coinciden con el intervalo de la extinción, donde también hay más carbón y PAHs. Y después del evento, los microfósiles vuelven a ser de un amarillo claro. “Este fenómeno nos dejó bastante perplejos”, explica Van de Schootbrugge, “ya que se produce en los cuatro núcleos exactamente al mismo tiempo, por lo que no podía estar relacionado con el enterramiento de los sedimentos, dado que las cuatro cuencas tuvieron historias geológicas muy diferentes”. La única explicación era que los incendios afectasen que abarcaba prácticamente toda tierra firme. Un infierno a nivel continental

Según concluye el profesor: “La lección que podemos extraer de todo esto es que la combinación del cambio climático, la deforestación y la propagación de especies oportunistas puede reunir todos los ingredientes para una tormenta perfecta”. Una tormenta que acabó con los ecosistemas del pasado y que puede ser un reflejo de lo que ocurra en el futuro.

© Mark Garlick

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España despliega todos sus recursos ante los incendios

Un equipo de emergencias mantiene desplegados cientos de efectivos para combatir tres grandes incendios que han obligado a evacuar a más de 11.500 personas y han llevado al Gobierno a declarar la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila. La prioridad sigue siendo proteger a la población mientras varios focos permanecen sin estabilizar y las previsiones meteorológicas amenazan con complicar aún más la situación.

España vive una de las jornadas más críticas de la campaña de incendios de este verano. A la magnitud de los fuegos se suma la coincidencia de varios frentes activos en Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León, un escenario excepcional que ha obligado a coordinar todos los recursos disponibles bajo la dirección del Estado tras la activación del nivel máximo de emergencia.

Los incendios que mantienen en vilo al centro de España

El foco de mayor preocupación se concentra en el eje formado por Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Burgohondo, aunque el incendio originado en Almorox (Toledo) también continúa teniendo consecuencias sobre territorio madrileño. La simultaneidad de estos fuegos ha obligado a movilizar un dispositivo sin precedentes en la zona.

Durante toda la noche, los equipos de extinción han trabajado para contener el avance de las llamas, pero ninguno de los principales incendios madrileños ha podido darse todavía por perimetrado o estabilizado. Aunque el descenso de las temperaturas ha permitido ralentizar parcialmente su avance, el viento previsto para las próximas horas sigue siendo uno de los principales enemigos de los servicios de emergencia.

El incendio iniciado días antes en Almorox había arrasado ya alrededor de 890 hectáreas, de las cuales unas 600 corresponden a la Comunidad de Madrid, antes de entrar en fase de estabilización. Sin embargo, los nuevos focos declarados posteriormente en Villa del Prado y San Martín han elevado notablemente la gravedad del episodio y mantienen la incertidumbre sobre la superficie total afectada, que continúa en evaluación.

Pero hay un detalle que mantiene especialmente alerta a los expertos: la proximidad entre varios frentes aumenta el riesgo de que las llamas puedan interactuar si las condiciones meteorológicas empeoran, dificultando enormemente las labores de extinción.

Más de 11.500 personas evacuadas y cientos de efectivos sobre el terreno

La protección de la población se ha convertido en el objetivo prioritario. Más de 11.500 personas han tenido que abandonar sus viviendas, especialmente en municipios como Villa del Prado, Aldea del Fresno, San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa. En la provincia de Ávila también se han producido evacuaciones y confinamientos preventivos en localidades próximas al incendio de Burgohondo.

El operativo reúne a bomberos de distintas administraciones, agentes forestales, la Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil, Protección Civil y servicios sanitarios, que trabajan de manera coordinada para proteger tanto a los vecinos como a las infraestructuras amenazadas por el fuego.

Durante la noche han permanecido desplegados más de 270 profesionales con alrededor de 40 medios terrestres, además del apoyo de maquinaria pesada y recursos aéreos cuando las condiciones de visibilidad lo permiten. El esfuerzo se centra en evitar que las llamas alcancen nuevas zonas habitadas y en consolidar los perímetros más comprometidos.

Un verano especialmente duro para los incendios forestales

La declaración de emergencia nacional refleja la magnitud de una campaña que está resultando especialmente complicada. La combinación de temperaturas extremas, vegetación muy seca y episodios de viento favorece un comportamiento mucho más agresivo del fuego, dificultando que los equipos puedan controlar rápidamente los distintos focos.

Los especialistas recuerdan que los incendios no solo destruyen masa forestal. También afectan a explotaciones agrícolas, ecosistemas, infraestructuras y calidad del aire, además del enorme impacto social que provocan los desalojos masivos y la incertidumbre entre miles de vecinos.

Las próximas horas serán decisivas. Si las condiciones meteorológicas empeoran, los trabajos de extinción podrían complicarse de nuevo. Por el contrario, una reducción del viento permitiría avanzar en la estabilización de los principales frentes y facilitar el regreso progresivo de parte de la población evacuada.

© Cordon Press

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Nuevo peinado

Vaya uno a saber dónde ha metido la cabeza este ciervo rojo (Cervus elaphus), pero luce un “peinado” salvaje compuesto de hierba seca entre sus astas. La fotografía es de Bushy Park, en Londres, donde paseaba el fotógrafo Max Ellis. Considerado el mamífero terrestre nativo del Reino Unido de mayor población, una de sus particularidades está en las astas: como se ve en la imagen, durante el verano alcanzan un gran tamaño, pero a finales de otoño cuando termine el período de celo se caerán al bajar los niveles de testosterona.

© Cordon Press

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Los atunes se convirtieron en grandes cazadores gracias al asteroide que aniquiló a los dinosaurios. O eso creíamos hasta ahora

Durante décadas, la comunidad científica ha mantenido una teoría fascinante sobre el origen de ciertos depredadores marinos modernos. Tras el impacto del asteroide que acabó con los dinosaurios hace aproximadamente 66 millones de años, la desaparición repentina de las grandes criaturas del Cretácico dejó enormes vacíos ecológicos en los océanos. Hasta ahora, se asumía que los ancestros de los peces escómbridos aprovecharon esta vacante para evolucionar con rapidez hacia especies gigantescas.

Esta narrativa tradicional sugería que la extinción masiva impulsó de forma directa la aparición de características insólitas en el mundo acuático. Entre estas adaptaciones destacaba la endotermia o capacidad de mantener el calor corporal, una propiedad sumamente rara entre las especies marinas que les otorgó la fuerza necesaria para nadar grandes distancias a altas velocidades. Según este postulado histórico, el gigantesco impacto cósmico fue el detonante definitivo para que estos animales se transformaran en cazadores letales.

Una revisión del mapa evolutivo

Sin embargo, una investigación publicada en la revista científica Proceedings of the Royal Society B, Biological Sciences ha desmontado este mito al analizar detalladamente el registro fósil y la secuencia genética de 50 especies de la familia Scombridae. El equipo liderado por Chase Brownstein, investigador de la Universidad de Yale, ha descubierto que el árbol genealógico de estos peces muestra una historia mucho más compleja y prolongada en el tiempo. La diversificación no ocurrió de manera inmediata tras la catástrofe planetaria, sino a lo largo de un proceso de 40 millones de años.

Los análisis genéticos revelan que la capacidad de regular la temperatura corporal surgió de forma independiente en tres ocasiones distintas dentro de esta familia marina. Sorprendentemente, al menos dos de estas transiciones evolutivas sucedieron entre 10 y 15 millones de años después de la caída del meteorito. Asimismo, los datos confirman que el impresionante tamaño actual que caracteriza al atún no se desarrolló de forma masiva hasta hace apenas diez millones de años, desacoplando este crecimiento del evento de extinción del Cretácico.

Mecanismos biológicos y nuevas funciones

El estudio enfatiza la importancia de no atribuir causas simplistas a la evolución de rasgos anatómicos sumamente complejos en los organismos vertebrados. "El hecho de que un rasgo tenga una función particular no significa que haya evolucionado debido a esa función. La evolución es ciega, por lo que los rasgos se ensamblan de muchas maneras diferentes y pueden ser aprovechados secundariamente para nuevas funciones", explicó Chase Brownstein a IFLScience.

Estas conclusiones sugieren que los grandes depredadores marinos sufrieron un proceso de exaptación, por el cual ciertos rasgos anatómicos originados para un propósito específico terminaron desempeñando funciones distintas. Aunque el gran tamaño corporal y la regulación del calor corporal facilitan las inmersiones profundas y las largas migraciones de estos peces, estos atributos no surgieron impulsados directamente por la catástrofe cósmica. La pérdida de los grandes reptiles submarinos ofreció una oportunidad ecológica, pero los mecanismos adaptativos se modelaron mediante un desarrollo progresivo e independiente.

Debates sobre la influencia de los cetáceos

Por otro lado, existen teorías alternativas que vinculan la evolución de estos veloces peces con la aparición de los primeros cetáceos, sugiriendo una competencia directa con ballenas y delfines primitivos. No obstante, Chase Brownstein se muestra bastante escéptico ante dicha postura e indicó que "francamente, es solo un invento". Además, el científico argumentó tajantemente que "ningún biólogo tiene una máquina del tiempo que podamos usar para retroceder 56 millones de años y observar cómo las ballenas superaron a los atunes en competencia", para después apostillar que "simplemente, no se pueden corroborar las afirmaciones sobre estos sistemas sin un registro fósil extremadamente completo, e incluso así es difícil."

Frente a esta perspectiva, investigadoras del sector como Dahiana Arcila, perteneciente a la Universidad de California en San Diego, sostienen que los marcos temporales sí coinciden con la diversificación de los mamíferos marinos durante el Eoceno. La científica cree que examinar más de mil especies pesqueras ofrece un panorama complementario sobre la distribución geográfica y las dietas de aquella época. Aunque las discrepancias sobre las interacciones ecológicas del pasado continúan entre los expertos, el nuevo consenso científico deja claro que la transformación de estos peces en gigantes de los mares fue un proceso gradual.

© Foto: Istock

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¿La carga rápida daña más la batería que la carga normal?

Los que vivimos la transición de los teléfonos móviles a los smartphones fuimos partícipes de una revolución tecnológica. Esos pequeños dispositivos que solo permitían llamar, enviar mensajes, tomar fotografías de baja resolución y ejecutar algún que otro pequeño juego para matar el tiempo mientras esperábamos en la sala de espera de la consulta del dentista se convirtieron, casi de un día para otro, en ordenadores portátiles de bolsillo con los que era posible navegar por Internet, acceder al correo electrónico y descargar aplicaciones que aumentaban sus funciones (entre otras cosas).

Si bien el cambio fue indudablemente a mejor en algunos aspectos, en otros no lo fue tanto. Y no nos estamos refiriendo solo a los problemas de adicción y depresión provocados por pasarse horas y horas cada día pegados a sus pantallas, sino también a su autonomía. Los teléfonos móviles inteligentes deben pasar casi cada día por el enchufe si no quieren “morir”. Algunos modelos pueden aguantar dos días sin ver el cargador, pero también depende de cómo los utilicen los usuarios (hay quien llega a enchufarlos dos veces o más por jornada).

¿Por qué la batería de los teléfonos móviles de antes duraba más que la de los de ahora? La respuesta la hemos mencionado justamente al principio del artículo: apenas servían para realizar llamadas y recibir mensajes, y carecían de grandes pantallas y otras tecnologías que consumen que da gusto. La mayoría de fabricantes de smartphones, en lugar de dotar a sus productos de mayores baterías, incorporan carga rápida, haciendo que el indicador pase del 0 al 100 % en pocos minutos. No obstante, se suele decir que no conviene abusar de ella para no dañar las baterías, ¿es un mito o una realidad?

Evitar temperaturas extremas y limitar al carga al 80 %

En el panorama de los smartphones, encontramos dos tipos de carga rápida: las soluciones desarrolladas propietarias desarrolladas por compañías y los estándares abiertos y universales. En las primeras es donde encontramos las tecnologías más interesantes, siendo una de las más sorprendentes SuperVOOC de 240 W de Realme, que actualmente es una de las más potentes (de 0 a 100 % en unos 10 minutos en baterías de 4.600 mAh). Otro ejemplo es Xiaomi HyperCharge de 210 W, que en baterías de 4.300 mAh tan solo necesita 9 minutos para recargarse por completo.

Estos ejemplos son, por decirlo de alguna manera, los más “exagerados”. La mayoría de terminales no incorporan estas tecnologías; los de gama alta se suelen mover entre los 100 W y los 120 W, y solo suelen adoptarlas móviles procedentes de China. Compañías como Samsung, Google o Apple son más modestas en este sentido, suscitando críticas entre los usuarios por la “falta” de innovación. En los coches eléctricos, también encontramos tecnologías de carga rápida que pueden añadir cientos de kilómetros de autonomía con una parada relativamente breve.

La mayoría de las baterías que se utilizan actualmente son de iones de litio. Destacan por su alta densidad energética, pero también porque se degradan con el paso del tiempo. No duran lo mismo nuevas que después de cinco años de uso diario. Además, sufren con los cambios de temperatura, degradándose más rápido con el calor, y es un problema, ya que la carga rápida genera más calor.

Los científicos afirman que la carga rápida daña las baterías, pero la respuesta no es tan simple. Las baterías modernas incorporan mecanismos de seguridad para limitar los daños producidos por el calor extremo, y estas baterías suelen utilizar materiales especiales que permiten que los iones se muevan con mayor facilidad. Los fabricantes incluso llegan a rediseñar la arquitectura interna para reducir la resistencia y la acumulación de calor.

Aun así, la carga rápida puede acelerar algunos procesos químicos que degradan el envejecimiento de las baterías, como la deposición de litio (se acumula en la superficie del electrodo, disminuyendo la capacidad de la batería). El sobrecalentamiento por carga rápida puede provocar que las baterías se hinchen, se incendien o incluso exploten (fuga térmica).

Si lo que se busca es cuidar al máximo las baterías, los expertos aconsejan evitar cargar los dispositivos en ambientes calurosos o bajo la luz solar directa. Tampoco se debe exponerlos a temperaturas extremadamente frías. Lo suyo sería utilizar la carga rápida en momentos puntuales, cuando es realmente necesario. Si se va a cargar el smartphone o tableta por la noche, un cargador “lento” podría ser más aconsejable que uno rápido. Los expertos también advierten mantener el nivel de carga entre el 20 % y el 80 %.

© National Geographic España

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Europa se prepara para establecer límites a los más pequeños para poder navegar por internet

Cuando yo era niño (hace más de 20 años), lo normal era entretenerse con la televisión o jugando en el parque. Los que tuvieron la suerte de disponer de alguna videoconsola, completaban su ocio con videojuegos. En muchas de estas cosas, las pantallas juegan un papel fundamental, y podría pensarse que la situación no ha cambiado mucho si se compara con la actual, pero hay una diferencia clave: esos dispositivos tenían unos usos concretos y no estaban conectados a Internet.

Los niños de hoy prefieren los smartphones y las tabletas, desde las que pueden ver sus series y películas favoritas, además de jugar a videojuegos, pero son dispositivos multiusos que permiten hacer muchas otras cosas, como navegar por Internet, acceder a redes sociales y comunicarse con otras personas desconocidas. Se podría decir que son “pequeñas puertas” al amplísimo mundo digital, el cual tiene muchas cosas buenas, pero también muy malas si no se tiene cuidado.

Para protegerles, muchos países están promoviendo leyes que limiten el acceso y uso de los dispositivos electrónicos e Internet a los niños/menores de edad. Algunas personas creen que prohibir no es la solución, ya que hace que los jóvenes se interesen más por ellos, pues lo prohibido nos atrae. El fenómeno reactancia lo explica bien: cuando percibimos que nuestra libertad o autonomía está limitada, experimentamos un impulso natural por recuperar ese control. Sin embargo, los preadolescentes están pasando cada vez más tiempo ante las pantallas, por lo que resulta urgente tomar algunas medidas.

Las pantallas y redes sociales estarían prohibidas a los menores de 2 años

Hace unos días, Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión europea, presentó el informe Child Safety Online (Seguridad infantil en Internet), el cual servirá como base para una propuesta de regulación que tendrá lugar después del verano. Un grupo formado por 300 expertos ha sido el encargado de elaborar el informe, que se divide en cuatro capítulos:

  1. Desarrollo para la seguridad de los niños en Internet
  2. Riesgos a los que se enfrentan los menores en Internet
  3. La protección de los menores en las redes sociales
  4. Hacer que los menores se muevan con seguridad por el mundo digital

Estos capítulos están basados en seis principios: enfoque evolutivo, igualdad y diversidad, protección de los menores, responsabilidad de los servicios digitales y derechos de los consumidores, empoderamiento y educación sobre los medios, y los derechos y la participación de los niños. Según Ursula von der Leyen, el objetivo, como dijo en el discurso sobre el estado de la Unión de 2025:

“En esta labor, nos guiaremos por la necesidad de empoderar a los padres y de construir una Europa más segura para nuestros hijos. Porque, cuando se trata de la seguridad de nuestros hijos en el mundo digital, Europa cree en los padres, no en los beneficios”.

La exposición de los jóvenes a los medios sociales presenta una serie de riesgos para su desarrollo saludable y su bienestar, según el informe, entre lo que se incluyen “el uso excesivo debido a características adictivas, la sustitución de actividades favorables al desarrollo, la exposición a contenidos perjudiciales y los contactos inapropiados en línea”. Estos riesgos se han incrementado en los últimos años con la aparición de nuevas tecnologías.

Por ello, se propone restringir a escala de la UE el acceso a las redes sociales y otros servicios digitales a los menores de 13 años, creando sistemas eficaces de verificación de edad y trasladando la carga de la prueba a las redes sociales y a otros proveedores de servicios digitales, que deben demostrar que sus productos son seguros para los menores. Además, los estados miembros podrán introducir restricciones de acceso preventivas adicionales a los servicios digitales.

Lo ideal, según el informe, es que las pantallas estén prohibidas a los niños hasta los dos años, y que de los tres a los doce años vayan familiarizándose con ellas e Internet poco a poco a través de un acceso supervisado y dispositivos apropiados. Después, de los trece a los dieciocho años, lo suyo es que se vuelvan autónomos, aplicando los conocimientos que han ido adquiriendo a lo largo del tiempo.

Cualquier medida que suponga mejorar la seguridad de los niños bienvenida sea. El problema está en que algunas de las medidas, como la verificación de edad a través de documentos oficiales, podría suponer un riesgo para la privacidad, ya que los gobiernos y empresas propietarias de los servicios online tendrían más control sobre lo que hacemos y vemos en Internet; algo que están criticando duramente los defensores de los derechos digitales.

© National Geographic España

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Este fósil de serpiente reescribe lo que sabíamos sobre estos reptiles

Un equipo de científicos ha confirmado que una serpiente de entre 85 y 75 millones de años poseía un cerebro y unas adaptaciones únicas para vivir bajo tierra, convirtiéndose en la especie más antigua conocida que se separó del linaje principal de las serpientes. El hallazgo, publicado en Nature, podría cambiar profundamente la historia evolutiva de uno de los grupos de vertebrados más enigmáticos del planeta.

El fósil, encontrado en Brasil y conservado de forma extraordinaria, conserva el cráneo y gran parte del cuerpo articulados en tres dimensiones, un nivel de preservación extremadamente raro que ha permitido reconstruir con detalle el cerebro del animal y descubrir características jamás observadas en las primeras serpientes.

Un fósil extraordinario que abre una ventana al origen de las serpientes

Durante décadas, el origen de las serpientes ha sido uno de los grandes interrogantes de la paleontología. Aunque los investigadores sitúan su aparición hace unos 160 millones de años, en pleno Jurásico Medio, todavía existe un intenso debate sobre el ambiente donde evolucionaron por primera vez: ¿surgieron bajo tierra, en ecosistemas terrestres o incluso en ambientes marinos?

El nuevo protagonista de esta historia es Tametara mirim, una especie descubierta en depósitos del Cretácico Superior del sureste de Brasil. Su antigüedad, estimada entre 85 y 75 millones de años, la convierte en el representante más antiguo conocido de una rama temprana del árbol evolutivo de las serpientes.

Pero hay un detalle que ha sorprendido especialmente a los investigadores. Se trata del primer fósil completo de una serpiente articulada descubierto en Brasil y apenas la cuarta especie del Mesozoico encontrada con un grado de conservación semejante. El esqueleto mantiene unidos prácticamente todos sus huesos y conserva intacta la delicada caja craneana, algo excepcional para animales tan pequeños y frágiles.

Según explica Tiago Simões, paleontólogo de la Universidad de Princeton y primer autor del estudio, esa preservación permitió analizar regiones anatómicas imposibles de estudiar en la mayoría de fósiles conocidos. Gracias a técnicas de microtomografía computarizada de alta resolución, el equipo reconstruyó digitalmente el interior del cráneo sin dañar el ejemplar.

El cerebro escondía una pista inesperada sobre su modo de vida

Las imágenes obtenidas mediante escáner revelaron una sorpresa aún mayor. El cerebro de Tametara mirim era muy distinto tanto del de las serpientes actuales como del de otros fósiles conocidos, mostrando una organización neurológica compatible con un estilo de vida completamente subterráneo.

Los hemisferios cerebrales, responsables de gran parte del procesamiento cognitivo, eran proporcionalmente más pequeños que en muchas especies modernas. También destacaba un téctum óptico reducido, la región encargada del procesamiento visual. Este detalle tiene una explicación evolutiva muy lógica. Los animales excavadores dependen mucho menos de la vista que aquellos que viven sobre la superficie, ya que desarrollan otros sentidos más útiles para desplazarse entre túneles oscuros y estrechos. 

Pero el estudio va mucho más allá de describir un cerebro peculiar. Los investigadores comprobaron que las serpientes del Cretácico presentaban una diversidad neuroanatómica mucho mayor de la que se imaginaba hasta ahora. Sus cerebros diferían notablemente entre sí, lo que indica que las primeras serpientes experimentaban estrategias sensoriales muy diversas mientras exploraban distintos ambientes. Este hallazgo rompe la idea tradicional de una evolución uniforme y relativamente simple durante los primeros millones de años del grupo.

La evolución de las serpientes fue mucho más compleja de lo que imaginábamos

Durante años, muchas hipótesis defendían que las primeras serpientes evolucionaron siguiendo una única trayectoria adaptativa, ya fuera asociada a la excavación o a ambientes marinos. Sin embargo, el nuevo estudio dibuja un escenario mucho más dinámico y diverso.

Los datos indican que ya durante el Cretácico coexistían serpientes especializadas en hábitats subterráneos, terrestres y marinos. Es decir, la diversificación ecológica comenzó mucho antes de lo que sugerían los modelos clásicos, permitiendo que distintas especies ocuparan nichos ecológicos muy diferentes de forma simultánea.

Pero todavía queda mucho por descubrir. Los investigadores consideran que este fósil representa solo una pequeña pieza de un rompecabezas mucho mayor. Su siguiente objetivo será combinar información genética de todas las familias actuales de lagartos y serpientes con los nuevos datos neuroanatómicos obtenidos mediante fósiles. La intención es reconstruir cómo surgieron las innovaciones evolutivas que dieron lugar a uno de los grupos de reptiles más exitosos del planeta, conectando los cambios observados en el cerebro con la evolución del genoma a lo largo de millones de años.

© Agustín Martinelli

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El cáncer se transmite entre estos peces y los científicos no saben la causa

El futuro se torna oscuro para los animales del lago Massawippi, en Canadá. Literalmente. Desde hace algo más de una década, los pescadores reportan unas misteriosas manchas negras han comenzado a teñir la piel de los peces gato de la zona (Ameiurus nebulosus). En 2012, sólo las tenían unos pocos peces, y era una curiosidad más que un motivo de preocupación, pero en 2014, al menos 1 de cada 3, peces gato capturados tenían estas manchas oscuras en su piel, lo que ya comenzó a levantar sospechas y a atraer a los científicos para comprender qué estaba pasando.

La presencia de peces gato está considerado un indicador de calidad del agua, por lo que se empezó a barajar que podría haber algún tipo de contaminación afectando al lugar o que se tratase de un patógeno específico de la especie. “Al principio, pensábamos que esta enfermedad podría ser un virus”, explica Julie Dragon, investigadora de la Universidad de Vermont y colíder del estudio que ha tratado de resolver el misterio. “Pero esa hipótesis no se sostenía” Apunta. Los peces estaban enfermos, pero no sabían de qué.

Tras años de investigación, se dieron cuenta que las lesiones oscuras que tenían los peces eran un melanoma, un tipo de cáncer de piel. En humanos, los melanomas pueden aparecer por la exposición repetida a los rayos ultravioleta procedentes de la luz solar. Estos rayos, al incidir sobre el ADN, pueden provocar mutaciones que, si ocurren en ciertos lugares, pueden llegar a transformar una célula corriente en una cancerosa. De ahí la importancia de protegerse del Sol.

Pero hay un problema cuando se trata de extrapolar esta explicación. Massawippi, en el idioma Abenaki, significa “el gran lago profundo”, y en peces que viven en las aguas turbias del fondo (a alrededor de 40 metros bajo la superficie) los rayos de sol no penetran con tanta intensidad.

El cáncer que se expande

Por tanto, si el melanoma no estaba provocado por la luz solar, había que encontrar una explicación. Así que decidieron investigar a fondo la genética de estas células cancerosas, así como algunas células de los propios peces para compararlas. Lo que esperaban, según indican los propios autores, era hallar alguna especie de mutación hereditaria que volviese a los peces más susceptibles a desarrollar un melanoma. Algo similar a los humanos que heredan mutaciones en BRAC1 o BRAC2, que tienen más probabilidad de padecer cáncer de mama. Pero lo que hallaron era mucho más extraño.

Las células de las muestras de melanoma de varios peces se parecían mucho entre ellas, pero no compartían la misma genética con el pez en el que estaban. Es decir, el cáncer se estaba comportando como un parásito, un ente que había aparecido en algún momento y que se expandía por la población. Todas las células cancerosas que provocaban los melanomas procedían del mismo lugar, y ese lugar no era el pez al que afectaban. Algo completamente inusual.

La cuarta vez que se ve en todo el mundo

Hasta ahora sólo se conocían tres casos similares: Un tipo de tumor facial entre los demonios de Tasmania, un tumor que se transmite por contacto sexual entre perros y una enfermedad similar a la leucemia en almejas, mejillones y otros moluscos bivalvos. Por tanto, debido a la rareza del caso, ha sido muy complicado descartar el resto de las hipótesis.

Según creen, la contaminación de las aguas ha jugado un papel fundamental en la diseminación del cáncer. Los altos niveles de arsénico en las aguas (de origen natural en este lago) y hallados también en las células mutadas apuntan a que esta podría ser la causa. Además, otros contaminantes modernos pueden haber alterado el sistema inmunológico de los peces y haber favorecido que las células cancerosas se adhieran y colonicen su piel, expandiendo la enfermedad. Por otro lado, en las épocas de reproducción, estos peces suelen formar grandes grupos en los que se juntan unos con otros y el roce, en este caso, puede haber transmitido algo más que el cariño.

Lo que esperan tratar de comprender ahora es el impacto que va a tener el cáncer en el ecosistema. En el caso de los tumores de los demonios de Tasmania, su enfermedad ha llegado a acabar con el 90 % de algunas poblaciones. Pero con los perros la historia es muy distinta, puesto que el perro donde se originó el cáncer venéreo vivió, probablemente, hace miles de años, y desde entonces cohabita con ellos sin causarles demasiado problema.

De momento no se ha visto que los animales afectados sufran demasiado por el melanoma, y los investigadores aseguran que las 175.000 personas que dependen del lago para obtener agua potable están completamente a salvo. Incluso los pescadores que atrapen uno de estos peces con cáncer pueden manejarlos sin ningún tipo de miedo, ya que estas células no pueden colonizar otra especie. Sin embargo, “yo no me comería los que tienen tumores”, afirma Mark Henderson colíder del estudio.

Una oportunidad para observar la evolución del cáncer

Lo más interesante del estudio es que, ya en 1852, el escritor, poeta y filósofo estadounidense Henry David Thoreau detalló la observación de varios peces enfermos que coinciden con los síntomas actuales. Sus anotaciones, realizadas en el rio Concord y en algunos de sus afluentes, indican que los peces gato estaban visiblemente afectados: “Tumbado en el fondo, cerca de la orilla, evidentemente enfermo. Deja que la barca se acerque a menos de dos pies de él. Casi la mitad de la cabeza, desde el hocico hacia atrás en diagonal, está cubierta por una especie de lepra de color negro azabache, parecida a un liquen crustáceo”.

Por tanto, los investigadores están tratando de detectar si hay otros sistemas fluviales en los que los peces también tengan estas manchas negras, ya que es una oportunidad única para entender tanto la dinámica de las poblaciones de peces, como la expansión de un cáncer transmisible. En palabras de la propia Julie Dragon: “Al estudiar cómo sobreviven los cánceres y cómo se propagan fuera de su huésped original, podemos aprender mucho sobre qué es lo que mantiene a raya a los cánceres y qué ocurre cuando esas barreras se rompen”.

© Vermont Fish & Wildlife

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Este pequeño hipopótamo viral tiene una misión

Días antes de la final de la Copa del Mundo, Moo Daeng, una pequeña hipopótama pigmea (Choeropsis liberiensis), acertó quién sería el campeón. Desde su nacimiento en julio de 2024 es una figura famosísima en Tailandia. En el Khao Kheow Open Zoo descubrieron que era más energética y juguetona que otras crías de la misma especie y por sus publicaciones de Facebook se convirtió en viral. Su nombre fue elegido por votación popular (significa “cerdo saltarín”) en la que participaron 20.000 personas. En septiembre de 2024, el Zoo dobló la cantidad de visitantes y desde entonces participa en diferentes campañas de marketing para atraer a nuevos visitantes y concienciar sobre la conservación de la especie.

© Cordon Press

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