Del cazón al gran tiburón blanco: estos son los escualos que puedes encontrarte en las costas de España
En los ecosistemas marinos que rodean las costas españolas prospera una gran diversidad de fauna. Y sí, también hay tiburones. Aunque no los que vemos en la gran pantalla. Se trata de ejemplares de un tamaño mucho menor sin ningún interés por acercarse a los bañistas.
Solo en el Mediterráneo se han catalogados varias decenas de especies de tiruyes y rayas, aunque lo más probable es que nunca llegues a ver ninguna de ellas, pues en la mayoría de las ocasiones pueblan aguas profundas muy alejadas de la costa. Si por casualidad ves alguno. Mantén la calma, aléjate y avisa a las autoridades. Piensa que en la mayoría de las ocasiones se trata de especies amenazadas.
Tintorera o tiburón azul (Prionace glauca)
Es, con diferencia, la especie más frecuente en aguas españolas, tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo. Se trata de un tiburón esbelto, de un característico color azul del que debe su nombre. Prefiere aguas abiertas y profundas, aunque a veces se acerca hasta zonas costeras, donde en ocasiones provoca pánico entre los bañistas. Sin embargo, a pesar de su aspecto amenazante y de su tamaño (puede alcanzar los 4 metros de longitud), se trata de una especie totalmente inofensiva para el ser humano. Si pudiera hablar, no podría decir lo mismo, pues tiene la desgracia de ser una de las víctimas más destacadas de la pesca accidental por palangre
Pintarroja (Scyliorhinus canicula)
Llamado también “tiburón gato”, se trata de una de las especies más pequeñas del litoral español. Habitual en el litoral cantábrico, pero también en algunas zonas del Mediterráneo, por ejemplo en las costa murciana. Cuenta con un cuerpo alargado, cubierto de manchas oscuras gracias a las cuales logran camuflarse con extraordinaria facilidad. Es probable que nunca lo hayas visto, pues es un pez de hábitos nocturnos y tranquilos, se alimenta de crustáceos y pequeños peces, y no supone ningún riesgo para bañistas o buceadores.
Cazón (Galeorhinus galeus)
Probablemente no te lo habrás encontrado en el mar, pero sí que lo habrás visto en la lonja o en la pescadería. No en vano, el cazón, llamado también ‘caella’ en algunas regiones, es uno de los protagonistas estrella de la gastronomía española, motivo por el cual recibe una intensa presión pesquera. Es un tiburón pequeño, pues rara vez mide más de 2 metros de longitud, y habita tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo español.
Mielga (Squalus acanthias)
Se trata de un pequeño tiburón de apenas de un metro de longitud, muy abundante en el Mediterráneo. Igual que ocurre con el cazón, también puedes haberlo visto en una lonja o en una pescadería, pues se trata de una especie muy consumida en España. Es capturada por su carne: de la que se aprecia sobre todo filetes, aletas y el hígado, con el se elabora aceite de pescado. Resulta que son tiburones muy lentos y gregarios. Generalmente se desplazan en grandes cardúmenes, lo que los hace muy vulnerables a la pesca.
Angelote (Squatina squatina)
Un tiburón que no parece un tiburón, sino una raya, pues presenta un cuerpo plano y unas aletas pectorales anchas. Además, es muy difícil de avistar, pues vive prácticamente semienterrando en los fondos de arena y barro, donde acecha pequeños peces y crustáceos. Es completamente inofensivo para el ser humano, pero se encuentra en peligro crítico de extinción. No por la sobrepesca, sino por la desaparición de su hábitat. Las islas Canarias son uno de sus últimos refugios. Allí, en la isla Graciosa, se encuentra un importante reserva marina esencial para la recuperación de sus esquilmadas poblaciones.
Tiburón peregrino (Cetorhinus maximus)
Cuesta pensar que el segundo pez más grande del mundo después del tiburón ballena pueda frecuentar el litoral español. Pero así es. Este elasmobranquio, capaz de alcanzar hasta los 10 metros de longitud, es un monstruo marino... aunque completamente inofensivo para el humano, pues se alimenta exclusivamente de plancton, crustáceos y larvas que filtra del agua en su enorme boca abierta. Es más o menos habitual verlo en el norte de España, aunque en alguna ocasión también se ha dejado ver por latitudes más meridionales, por ejemplo en la costa de Barcelona.
Tiburones martillo (familia Sphyrnidae)
El tiburón martillo. O, más bien dicho, la familia de tiburones martillo, son uno de los más reconocibles por su característica cabeza en forma de ‘T’. Puede avistarse en las aguas españolas, sobre todo en las Canarias y en zona del Atlántico. Una particular morfología craneal que le otorga una visión de 360 grados y una notable capacidad para detectar los campos magnéticos de sus presas. Es poco frecuente avistarlos cerca de la costa, aunque no imposible. En las islas Canarias algunos avistamientos se han traducido en la prohibición del baño.
Marrajo o tiburón mako (Isurus oxyrinchus)
El mako es uno de los tiburones pelágicos más veloces del mar. Está presente tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico, pero no hay nada que temer, pues se encuentra a grandes profundidades, normalmente de hasta unos 800 metros. Igual que sucede con otras especies, como el cazón, está gravemente emenzado. No en vano, ha estado suejo a una importante sobrepesca en el Atlántico, con lo que se estima que sus poblaciones se han reducido entre un 20 y un 80%.
Tiburón zorro (Alopias vulpinus)
Junto con la tintorera, se trata de una especie muy frecuente en el Mediterráneo. Caracterizado por su enorme aleta caudal, que puede representar hasta la mitad de la longitud de su cuerpo. U n tiburón tranquilo e inofensivo para el ser humano. También se encuentra en peligro de extinción.
Gran tiburón blanco (Carcharodon carcharias)
Encontrarse con un ejemplar robusto de gran tiburón blanco en una playa de Alicante puede ser una pesadilla de cualquier bañista. Suerte que el avistamiento sucedió el invierno y primavera, una época muy alejada de la temporada de baño. El tiburón más temido incurre ocasionalmente en las aguas españolas, pero que nadie tema. Se concentra sobre todo en zonas abiertas del Atlántico, y rara vez asciende a la superficie.
Tiburón toro (Carcharias taurus)
Se trata de uno de los tiburones más emblemáticas del océano. Debido a su apariencia, en ocasiones puede confundirse con un gran tiburón blanco. Puede encontrarse muy esporádicamente en el estrecho de Gibraltar y en las islas Canarias, a profundidades de entre unos 15 y 230 metros. Puede medir más de 3 metros de largo, pero no es una amenaza para el ser humano. Al contrario, su estado de conservación es vulnerable.
TIBURONES EN ESPAÑA: AZOTADOS POR LA SOBREPESCA Y ESPOLEADOS POR LA DEMANDA INTERNACIONAL
Las especies que pueblan nuestras aguas sufren una gran presión pesquera, impulsada no solo por el consumo nacional, sino también por la demanda internacional. Según los datos, España es un hub mundial de comercio y distribución de carne de tiburón.
Así lo explica Raúl García Rodríguez, coordinador de pesquerías de WWF, a National Geographic, a partir de un estudio publicado en 2025 que analiza durante cinco años las redes comerciales del comercio de escualos. El informe insta a las instituciones europeas a controlar de forma eficaz el producto que pasa por España rumbo a mercados de alta demanda, como el Sudeste Asiático.
"Cruzamos todas las bases de datos comerciales disponibles y fuimos caracterizando las redes de suministro y las rutas", explica García Rodríguez. Su conclusión: "España es el país que controla el comercio a nivel mundial, siendo el puerto de Vigo el punto de distribución más importante del planeta".
¿Qué hace de España un punto neurálgico de este mercado? "Por un lado, la flota: tenemos una de las más importantes del mundo en pesca de palangre pelágico. Por otro, las empresas —especialmente las gallegas—, que actúan como comercializadoras", señala el experto.
Vigo, además, es la capital internacional del sector: "Fija el precio de referencia en todo el mundo, igual que ocurre con el atún en Bangkok", concluye. Un próximo informe suyo lo resume sin rodeos: "Si la lonja de España cayera, desaparecería todo el comercio internacional de tiburón".
La situación de vulnerabilidad a la que están sometidas los tiburones en España no es solo una cuestión de sobrepesca, sino también de demanda: internacional y nacional. Amén del enclave español en el comercio internacional de estos peces, los mercados españoles siguen reflejando la presión de las pesquerías.
La tintorera, es, con diferencia, la especie más consumida en el país (se calcula que engloba entorno al 90% del consumo total), especialmente en zonas como Levante y Andalucía, donde se comercializa con frecuencia con el nombre de otras especies, como 'cazón' on 'quenlla', lo que dificulta la trazabilidad real. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores (AECOC), buena parte del cazón adobado que se sirve en el sur es en realidad tintorera, una especie que cuenta con cuotas anuales en el Atlántico desde que se incluyó en el apéndice II del CITES en 2023.
Por otro lado, el cazón figura como especie vulnerable en la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). En este sentido, y hace tiempo que numerosos organismos internacionales alertan de que es uno de los tiburones más afectados por la captura accidental y la falta de regulación específica.
Ambos casos ilustran el reto de fondo: sin un etiquetado claro y una trazabilidad fiable, resulta muy difícil que los consumidores sepamos qué especie tenemos realmente en el plato. Un obstáculo no solo para nuestra seguridad alimentaria, sino también para la conservación de nuestros mares.

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