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De los presagios a la ciencia

Imagínese formando parte de una corte medieval en medio de una crisis sucesoria o de las filas de un ejército de la antigüedad en pleno combate. Desconoce por completo la ciencia astronómica. Hasta donde sabe, la alineación de los astros en el cielo responde más a razones espirituales y mitológicas que científicas. Sin embargo, tanto si está en el campo de batalla entre lidios y medos en la actual Turquía en el año 585 a.C., como si está en la corte de Enrique I de Inglaterra en 1133, un fenómeno cambiará su vida: el cielo se oscurecerá por completo a causa de un eclipse solar. ¿Cómo interpretarlo?

En el caso de los lidios y medos, se interpretó como una señal divina para poner fin a una guerra de seis años. En la Inglaterra de Enrique I, el rey ignoró la advertencia de los astrólogos de la corte de la inminencia de un mal presagio y murió dos años después, dando inicio a una sangrienta guerra civil.

Dudo que alguno de los miles de lectores de la revista que estén preparando la observación del eclipse del 12 de agosto piense en ello. El conocimiento serena la conciencia y disipa el miedo. Los mitos pierden su razón de ser. La oscuridad encuentra una explicación. Y el eclipse solar que durante unos minutos sumirá en la noche una parte de la península Ibérica se convierte en una curiosidad de interés turístico.

Si hace unos meses me hubiesen dicho que España viviría una auténtica «eclipsomanía» este verano, lo habría puesto en duda. Pero contra los hechos no hay argumentos. Las noticias hablan de alojamientos completos en toda la franja de totalidad. Familias y grupos de amigos organizan campañas de observación y noches al aire libre. En las tiendas se agotan las gafas para ver el fenómeno con seguridad. Y los especialistas en la materia se prodigan en entrevistas, explicando todo lo que hay que saber sobre el momento en el que una parte de nuestro planeta quedará bajo la sombra de la Luna.

Los galos Astérix y Obélix solo temían que el cielo les cayera sobre la cabeza. Más que un presagio, la tríada de eclipses que comienza este año marca un momento en el que aprovechamos el conocimiento científico para salir de casa y disfrutar… sin temor a que el cielo se nos venga encima.

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© Foto: Alamy / Album

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