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Tu perro podría saber si estás triste, enfadado o asustado

Los investigadores analizaron la actividad cerebral de 12 perros mientras observaban fotografías de personas felices, enfadadas, asustadas y tristes. Y sus cerebros no respondieron igual ante todas ellas. El análisis mostró patrones diferentes para el miedo, la ira y la tristeza. Es decir, los perros no parecen limitarse a distinguir entre una cara buena y una cara mala. Además, las caras felices provocaron una respuesta especialmente interesante. Activaron la corteza temporal y el núcleo caudado, una región relacionada con la recompensa. Y había un detalle importante: algunas de esas caras pertenecían a personas que los perros no conocían.

© Jane Thompson

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Descubren una nueva especie de pez gracias a un vídeo viral en TikTok

Un equipo internacional de zoólogos vio esas imágenes y decidió ir a buscarlo, en un pozo del estado de Bihar, en el este de la India. La búsqueda no fue fácil. Extrajeron miles de litros de agua con bombas manuales, con la esperanza de que el pez apareciera. Tras sacar unos dos mil litros de una de esas bombas, encontró el primer ejemplar. Y quinientos litros después, apareció un segundo. El pez mide unos cuatro centímetros. No tiene costillas aparentes, pero sí vértebras y radios en las aletas. 

© National Geographic España

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Uno de los eclipses más importantes de la historia sirvió para demostrar que Einstein tenía razón

Si esa teoría era correcta, la luz de las estrellas también debía curvarse al pasar cerca del Sol. Había un problema: el brillo del Sol impedía observar ese efecto. Y ahí entró en escena un eclipse total. El 29 de mayo de 1919, la Luna ocultó por completo al Sol durante unos minutos. Ese breve instante permitió fotografiar las estrellas situadas muy cerca del disco solar y comprobar si su luz aparecía desplazada justo como Einstein había predicho.

© Institute for Advanced Study

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Así se preparan los animales antes de un enfrentamiento

Algunos permanecen en silencio para no ser detectados. Otros vigilan más su entorno o se mueven con mucha más cautela. Y cuanto mayor es la amenaza, más intensa es esa preparación. También hay estrategias sorprendentes. Las mangostas refuerzan las marcas de olor de su territorio. Algunas especies evitan las zonas ocupadas por sus rivales. En cambio, los chimpancés machos llegan a entrar en silencio y en fila india en territorios vecinos, aparentemente preparándose para atacar.

© iStock

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