Había dedicado media vida a Just Dance y llevaba una década compitiendo por una noche así. En Astana, Franco Vitali encadenó actuación tras actuación hasta llegar a una última canción que podía cambiarlo todo. Y esta vez, cuando terminó la música, el gran título era suyo.
El equipo argentino convirtió la urgencia en una forma de competir: sobrevivió al debut, eliminó al campeón local, atravesó una semifinal por penales y levantó un 0-2 en la final. Todo desembocó en un cabezazo cuando quedaban 18,5 segundos y una última atajada que convirtió a NS Team en campeón de los Games of the Future 2026.