Durante más de un siglo, un misterioso fósil permaneció almacenado sin que nadie lograra identificarlo con certeza. Ahora, un nuevo estudio revela su verdadera identidad y confirma que pertenecía a una criatura colosal que habitó la Tierra hace más de 400 millones de años.
En uno de los rincones más extremos del planeta, una gigantesca superficie blanca rompe por completo con el paisaje desértico. Su formación, fruto de un proceso natural que se desarrolló durante milenios, ha dado lugar a una de las salinas más impresionantes del mundo.
Un hallazgo realizado frente a una isla griega ha sorprendido a los especialistas por su extraordinario estado de conservación. Lo encontrado en el fondo marino abre una oportunidad única para reconstruir antiguas rutas comerciales y comprender mejor cómo se movían las mercancías por el Mediterráneo hace más de 2.400 años.
Lo que comenzó como un intento por recuperar una especie desaparecida terminó transformándose en un fenómeno ecológico inesperado. Décadas después de su regreso, este animal no solo sobrevivió en uno de los ambientes más hostiles del planeta, sino que también desempeña un papel clave en la recuperación natural del desierto.
Un innovador escaneo aéreo dejó al descubierto cientos de estructuras escondidas bajo la selva amazónica y reveló indicios de una civilización mucho más avanzada y numerosa de lo imaginado. El hallazgo plantea nuevas preguntas sobre el pasado de la región y sobre un misterio que sigue sin respuesta.
Un informe de Kew Gardens advierte que solo se ha evaluado formalmente una pequeña parte de las plantas y los hongos conocidos. La digitalización de herbarios y el uso de inteligencia artificial permiten identificar especies, estimar su riesgo de extinción y decidir dónde concentrar los esfuerzos de conservación.
Un experimento detectó que algunos recipientes liberaban millones de microplásticos y miles de millones de nanoplásticos después de tres minutos en el microondas. Todavía no está claro qué efectos tienen estas partículas en la salud humana, pero utilizar vidrio o cerámica permite reducir una exposición innecesaria.
Alemania registró una temporada de infecciones por Vibrio más temprana de lo habitual, mientras Florida confirmó 12 casos de Vibrio vulnificus y una muerte. La enfermedad continúa siendo poco frecuente, pero el calentamiento de las aguas y las inundaciones pueden ampliar las condiciones favorables para estas bacterias.