❌

Normal view

Una rana iridiscente, un mono de labios naranjas y otros hallazgos

18 July 2026 at 09:02

Cada semana se producen noticias realmente positivas que merecen ser contadas. Desde avances científicos a sorpresas que nos regala el medio ambiente. National Geographic te ofrece un recopilatorio de las noticias más reconfortantes que nos dejan estos últimos días.

Descubren que una rana australiana amenazada esconde un destello iridiscente idéntico al de un ópalo

La rana de campana verde y dorada (Ranoidea aurea), una emblemática especie australiana tristemente en peligro de extinción, acaba de revelar un secreto espectacular a los biólogos de la Universidad de Newcastle. Han descubierto que, al saltar, la parte interna de los muslos de este anfibio destella con una asombrosa iridiscencia estructural, cambiando de azul a turquesa y verde según el ángulo de visión (igual que una piedra preciosa).

Este rarísimo efecto óptico en anfibios no se debe a pigmentos químicos, sino a la presencia de unos cristales microscópicos perfectamente ordenados en su piel (iridóforos) que interactúan físicamente con la luz. Los científicos creen que estas deslumbrantes "patas de discoteca" son un sofisticado mecanismo de defensa evolutivo diseñado para confundir y llamar la atención de los depredadores en el momento exacto de la huida.

Descubren una nueva y asombrosa especie de mono de labios naranjas en el corazón del Congo

La inmensa y exuberante cuenca del Congo nos ha regalado una sorpresa biológica mayúscula: la confirmación de una especie de primate completamente nueva para la ciencia,Colobus congoensis. Bautizado por las comunidades locales como "Likweli" o "el sacudidor de ramas" por sus ágiles saltos en la canopea, este esquivo mono destaca por su pelaje negro brillante, una curiosa "máscara" facial gris y, sobre todo, un llamativo parche de color crema anaranjado alrededor de sus labios y nariz.

Tras casi dos décadas de investigaciones desde que se obtuvo su primera fotografía borrosa en 2008, los análisis de ADN han revelado que su linaje es antiquísimo, separándose de sus parientes más cercanos hace más de 4 millones de años. Además de su inconfundible aspecto, se comunica mediante unos profundos rugidos y bufidos únicos en su género.

Llega una nueva hembra del rumiante más pequeño del mundo a Bioparc Fuengirola

La conservación de especies amenazadas está de enhorabuena gracias a la llegada de una nueva hembra de ciervo ratón, un paso crucial dentro del programa europeo de preservación coordinado por la EAZA. Este desconocido mamífero asiático, considerado el rumiante más pequeño y primitivo del planeta, es una verdadera rareza evolutiva: apenas mide 20 centímetros de altura y pesa poco más de un kilo. De hábitos crepusculares y metabolismo acelerado, su mejor estrategia de supervivencia en la naturaleza es permanecer completamente inmóvil durante largos periodos para pasar desapercibido ante los depredadores.

Actualmente, los biólogos y veterinarios del parque están llevando a cabo un delicado y riguroso proceso de adaptación, permitiendo que el macho y la nueva hembra se vean y huelan a través de una barrera antes de compartir espacio físico. Gracias a esta meticulosa labor científica, se espera repetir el éxito reproductivo de años anteriores.

La ciencia revela que la península ibérica alberga dos especies de conejos en lugar de una

Durante más de un siglo pensamos que nuestros campos estaban habitados por una única especie de lagomorfo, pero un reciente estudio internacional liderado por el IESA-CSIC ha demostrado que en realidad tenemos dos.

La ciencia ha reconocido oficialmente al conejo ibérico (Oryctolagus algirus), endémico del oeste peninsular y Portugal, separándolo del ya conocido conejo europeo (Oryctolagus cuniculus). Ambas especies divergieron hace unos dos millones de años al quedar aisladas en distintos refugios durante las glaciaciones. El recién reconocido conejo ibérico es más pequeño, tiene menos crías por camada y posee una genética, parásitos y microbioma únicos.

Descubren en el Himalaya una nueva y gigante especie de mosca 'león'

En 1978, unos científicos encontraron en el sur del Tíbet unas extrañas larvas que construían trampas de arena en forma de embudo para cazar hormigas, pero el insecto adulto fue imposible de localizar. Hasta ahora- Una reciente expedición ha logrado por fin cerrar el círculo e identificar a la especie: Vermitigris tsangyanggyatso, bautizada así en honor al sexto dalái lama y poeta tibetano.

Se trata de un díptero maravilloso cuyas larvas han desarrollado la misma técnica de caza subterránea que las famosas hormigas león, un precioso ejemplo de evolución convergente. Además, esta nueva mosca ha batido récords al ser la más grande conocida de su género (casi 2 centímetros) y presenta una peculiaridad evolutiva asombrosa: los adultos carecen de piezas bucales funcionales, por lo que no comen absolutamente nada y sobreviven únicamente gracias a las reservas de energía acumuladas durante su voraz etapa larvaria.

Descubren una inédita convivencia entre diminutos peces y los asustadizos gusanos árbol de Navidad

Por primera vez en la historia de la ciencia, investigadores han documentado una asombrosa relación simbiótica entre pequeños peces de arrecife (como los gobios neón y los blénidos) y los vistosos gusanos árbol de Navidad (Spirobranchus giganteus). Lo verdaderamente extraordinario de este descubrimiento, realizado en el Caribe y otras regiones tropicales, es que estos gusanos marinos son criaturas extremadamente tímidas que, ante la menor perturbación, se retraen a la velocidad del rayo dentro de sus tubos de carbonato de calcio. Sin embargo, toleran pacíficamente que estos pececillos descansen sobre sus delicados tentáculos en forma de pluma.

Los biólogos sugieren que esta convivencia podría ser mutuamente beneficiosa: los peces obtienen un camuflaje perfecto y un mirador privilegiado para cazar, mientras que los gusanos podrían beneficiarse de la limpieza de algas, protección frente a depredadores o incluso de los nutrientes que dejan sus pequeños inquilinos.

La ciencia crea una "copia de seguridad" genética para salvar a los koalas de la extinción

Los icónicos koalas (Phascolarctos cinereus) se enfrentan a un momento crítico en el este de Australia debido a la p��rdida de hábitat, los incendios y, sobre todo, una devastadora epidemia de clamidia que merma drásticamente su fertilidad. Sin embargo, científicos de la Universidad de Queensland han ideado un plan brillante: están recolectando óvulos y espermatozoides de ejemplares rescatados en hospitales de fauna para congelarlos en nitrógeno líquido a -196 ºC.

Este asombroso "banco genético" permitirá conservar intacta la valiosa diversidad de la especie durante décadas. El objetivo es utilizar este material en el futuro mediante técnicas de fecundación in vitro e inseminación artificial, limpiando previamente las células de cualquier patógeno. La idea es que sea una verdadera póliza de seguro biológica.

© Martin Royele/Royele Safaris/Hart et al. (2026)

Karla Ximena Vargas Berrones: «Mi meta es que mis investigaciones ayuden a sanar nuestros ríos y mares»

18 July 2026 at 09:00

Karla Ximena Vargas Berrones es Licenciada en Química, Magister en Planeación Estratégica e Innovación y Doctora en Ciencias Ambientales. Es investigadora y docente en la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Su línea de investigación se enfoca en el desarrollo tecnológico de compuestos químicos sustentables y bioinsumos para disminuir la exposición y efectos adversos a la salud humana y ecológica por la exposición a contaminantes emergentes, así como ofrecer alternativas sostenibles y seguras para el uso de productos químicos domésticos e industriales.  

Ha recibido varias distinciones por su trabajo; la más reciente, en 2024, es la beca L’Oréal-UNESCO para las Mujeres en la Ciencia en colaboración con la Asociación Mexicana de Ciencias. Este reconocimiento subraya su destacada contribución y compromiso con la investigación científica en el ámbito de la química y las ciencias ambientales.

Karla Ximena Vargas Berrones. Fotografía proporcionada por la investigadora.

1. ¿Cuál es tu área de investigación?
Mi trabajo se enfoca en la protección del medio ambiente a través de la ciencia y la tecnología. Investigo cómo restaurar ecosistemas dañados y cómo prevenir la contaminación antes de que ocurra. Actualmente, mi labor se divide en tres áreas clave: primero, identifico contaminantes peligrosos para evitar que afecten nuestra salud; segundo, desarrollo métodos para limpiar ríos, manglares y mares —especialmente tras derrames de petróleo— usando limpiadores orgánicos creados en mi laboratorio; y finalmente, diseño productos industriales seguros, como detergentes sustentables, que impulsan una economía más limpia y circular.

2. ¿Por qué te dedicas a ella?
Me apasiona innovar y crear soluciones reales que cuiden nuestro planeta. Para mí, la innovación no se trata solo de construir robots o viajar al espacio. Soy fiel creyente de que la innovación puede salvar al planeta desde lo cotidiano, no solo con grandes máquinas. Me motiva el reto de sacar los inventos del laboratorio y llevarlos a la industria, porque es ahí donde realmente transforman el mundo. Mi trabajo consiste en tender un puente entre el laboratorio y la industria para que los cambios lleguen a todos. Un ejemplo de esto son los detergentes que desarrollo: una respuesta directa a problemas globales como la contaminación del agua, protegiendo así nuestra salud y la naturaleza.

Al final del día, mi meta es crear soluciones que sanen nuestros ecosistemas y aseguren el bienestar de quienes habitamos en ellos.

3. ¿Has tenido alguna figura de referencia en tu trayectoria?
Mi familia es el pilar de mi trayectoria. De mis padres aprendí que construir una familia es el máximo trabajo en equipo: es sostener al otro cuando no puede y entender que, a veces, para lograr el 100 %, uno pone el 90 % y el otro el 10 % sin reclamos.

Ellos me enseñaron que, mientras la ciencia y los experimentos permiten segundas oportunidades, el tiempo en casa es irreversible. Mis hijos crecen solo una vez. He comprobado que cuando la vida personal está en equilibrio, la profesional despega; tener una red de apoyo sólida hace que cualquier desafío sea más fácil de superar.

4. ¿Qué te gustaría descubrir o solucionar en tu campo?
Creo firmemente que la contaminación del agua es uno de los desafíos más críticos de nuestra era. Aunque resolverlo por completo es una tarea compleja, atenderlo de forma integral puede generar cambios extraordinarios. Mi meta es que mis investigaciones ayuden a sanar nuestros ríos y mares desde dos frentes: primero, evitando la raíz del problema mediante la creación de detergentes sostenibles que no generen residuos tóxicos; y segundo, desarrollando técnicas naturales (biorremediación) para limpiar el agua que ya está dañada.

Pero la ciencia no basta por sí sola; también quiero transformar la conciencia de las personas. Hoy en día, muchos desconocemos que productos tan cotidianos como los detergentes pueden afectar gravemente nuestra salud y el entorno. Compartir este conocimiento me llena de satisfacción, pues estoy convencida de que, si todos aportamos nuestro grano de arena, lograremos un impacto positivo real en la salud de nuestro planeta.

5. ¿Qué consejo darías a quien quiera adentrarse en el mundo de la investigación?
Como corredora, encuentro en el maratón la analogía perfecta para la ciencia. Correr un maratón y hacer ciencia tienen algo en común: el muro del kilómetro 30. Ese momento donde el entusiasmo del inicio desaparece, la meta se siente lejana y piensas seriamente en rendirte. Pero en la pista, como en el laboratorio, la meta no se mueve; ella te espera. Si sigues avanzando —aunque sea paso a paso— vas a llegar. Muchos creen que la ciencia es éxito tras éxito, pero en realidad es la suma de muchos fallos superados. Al final, lo que separa a un científico que transforma el mundo de los demás no es su brillantez absoluta, sino su capacidad de mantenerse en movimiento cuando otros deciden parar.

The post Karla Ximena Vargas Berrones: «Mi meta es que mis investigaciones ayuden a sanar nuestros ríos y mares» appeared first on Mujeres con ciencia.

The Perseid meteor shower is here! How to see the best shooting stars this summer

17 July 2026 at 14:00

Look up! The Perseid meteor shower is finally active, bringing the potential for gorgeous shooting stars and fireballs as Earth plunges into the trail of debris shed by the icy comet Swift-Tuttle. Here's what you need to know.

The Perseid meteor shower 2026 is set to be a truly magnificent affair and a stark contrast to last year, when moonlight drowned out all but the brightest shooting stars. The shower will reach peak activity overnight on Aug. 12-13 under the dark skies of the new moon. During the peak, up to 100 shooting stars may be seen each hour as they cut fiery paths through the summer sky, according to the American Meteor Society.

You could even spot a Perseid brightening the false twilight triggered at the climax of the Aug. 12. eclipse, as the moon perfectly hides the surface of our parent star. But for that to happen you'd have to find yourself in the path of totality just as a large fireball-producing meteoroid struck Earth's atmosphere. It's certainly possible, but let's just say that the odds aren't stacked in your favor.

If you're not in the path of totality then there's no need to despair, you stand a much better chance of spotting Perseids the old fashioned way anyway!

How to spot Perseid shooting stars

Perseid meteors can be spotted anytime after dark from tonight onwards, streaking away from a patch of sky, or radiant, located close to the red supergiant star Eta Persei in the constellation Perseus.

graphic showing how to measure the night sky with your hands showing a clenched fist showing about 10 degrees of sky, a finger is 1 degree and middle three fingers are 5 degrees.

How to measure distances in the night sky using your outstretched hand. (Image credit: Created in Canva Pro)

To find the best meteors, you'll first want to locate Perseus glistening above the northwestern horizon after dark. Next, find a patch of sky 40 degrees above it, and settle in for one of the year's premier natural light shows. This is where the shooting star trails will be at their longest.

The Perseids are also famed for producing vivid green fireballs capable of briefly turning night to day as larger chunks of debris collide with Earth's atmosphere at speeds of up to 37 miles per second (59 kilometers per second).

When to look for Perseid meteors

Perseid meteors may be spotted anytime from 10 p.m. onward for viewers in the U.S., though the number of visible shooting stars will be higher in the hours before dawn, when the radiant rises to its highest point in the summer night sky. Try to head away from city lights and allow at least 20 minutes for your eyes to adapt to the darkness.

Relatively few shooting stars will be visible in the days following the shower's awakening compared to the peak. However, if you do catch one, you'll have seen the demise of a meteoroid that's likely been flying through space for thousands of years before reaching Earth.

Nikon Z8

Nikon Z8 on a white table

(Image credit: Jase Parnell-Brookes)

The Nikon Z8 excels in just about every department and we rate it as the best overall camera out there. It features a full-frame 45.7MP sensor, 8K video capabilities and, of course, excellent low-light performance. Check out our Nikon Z8 review for more.

"The meteors we see early and late during the activity are most likely the oldest as they have obviously been perturbed from the main orbit of the comet, which we encounter in mid-August," said Robsert Lunsford of the American Meteor Society in an email to Space.com.

The greatest number of meteors can be seen in the predawn hours of Aug. 13 as the shower reaches peak activity, when Earth passes through the densest section of the debris stream left behind by comet Swift-Tuttle.

Want to capture your own photos of the Perseid meteor shower? Then be sure to read our guide detailing how to image shooting stars, along with our roundups of the best cameras and lenses for astrophotography.

Editor's Note: Did you capture a photo of a Perseid and want to share it with Space.com's readers? Then please send your photos and comments, along with your name and location to spacephotos@space.com.

Ciência Viva no Verão 2026 arrancou a 15 de julho

By: AMCCVL
17 July 2026 at 11:00

O programa Ciência Viva no Verão 2026 teve início a 15 de julho, com centenas de atividades de ciência, natureza e património em todo o país.

No Centro Ciência Viva do Lousal – Mina de Ciência, a primeira atividade realiza-se amanhã, no dia 18 de julho, em Melides. Sob o tema “As Grutas de Melides”, os participantes irão descobrir as rochas características da região, explorar as grutas locais e conhecer os vestígios deixados por quem as habitou ao longo do tempo, numa atividade que cruza geologia e arqueologia.

Detalhes da atividade “As Grutas de Melides”:
https://www.cienciaviva.pt/verao/2026/index.php?accao=showactivities&searchtxt=lousal&id_activity=10317#detalhe

Mais informações sobre o programa Ciência Viva no Verão:
https://www.cienciaviva.pt/verao/

Consulte também as próximas atividades do Centro Ciência Viva do Lousal e garanta a sua inscrição.

Las tortugas tropicales están apareciendo en aguas heladas

Una tarde de octubre, a lo largo de la costa de la bahía de Fundy, en Nueva Escocia, una tortuga marina descansaba sobre la arena. Cuando los bañistas locales pasaron por allí, pensaron que la tortuga estaba muerta… hasta que sus ojos se movieron.

«Sinceramente, ni siquiera se me había pasado por la cabeza que pudiera haber tortugas marinas en estas aguas tan frías», afirma Michelle Pope, quien encontró a la tortuga marina en peligro crítico de extinción, a la que más tarde bautizaron como Lucky. Lucky es una tortuga lora de Kemp, la especie de tortuga marina más amenazada del mundo.

Se cree que es una hembra de entre 3 y 5 años de edad; Lucky fue una de las nueve tortugas marinas afectadas por el frío registradas en la costa atlántica de Canadá durante la temporada 2025-2026. También fue la única que sobrevivió.

De hecho, es raro que tortugas marinas como la ridley de Kemp se encuentren tan al norte, ya que son nativas del Golfo de México y están adaptadas a los trópicos. Pero los científicos afirman que, en todo el Atlántico Norte, se están encontrando más tortugas marinas afectadas por el frío —es decir, gravemente incapacitadas por el agua fría— a medida que el calentamiento de los océanos altera los patrones migratorios.

Cada otoño, las tortugas marinas jóvenes como Lucky son arrastradas hacia el norte por las corrientes oceánicas cada vez más cálidas y permanecen en las zonas de alimentación estacionales a lo largo de la costa noreste del Atlántico. Al ser animales ectotérmicos, dependen de su entorno para regular la temperatura corporal; cuando la temperatura del agua desciende por debajo de los 50 °F (10 °C) aproximadamente, se vuelven vulnerables a la hipotermia o al «aturdimiento por frío». Su temperatura interna se desploma, los músculos comienzan a fallar y la frecuencia cardíaca se ralentiza.

Demasiado débiles para nadar o sumergirse, se ahogan o van a la deriva sin poder hacer nada. Los vientos, las olas y los potentes sistemas de mareas, como los que se dan en Nueva Escocia, donde se encontró a Lucky, pueden entonces arrastrarlas hasta la costa.

Aumento de los varamientos

Aunque antes se concentraban principalmente en torno a Cape Cod, ahora se están registrando casos de aturdimiento por frío más al norte —incluso en la costa atlántica de Canadá—, ya que factores medioambientales como el calentamiento de los océanos empujan a las tortugas hacia aguas cada vez más peligrosas.

Durante la temporada de aturdimiento por frío de 2025-2026, se documentaron 771 tortugas aturdidas por el frío en el noreste y el Atlántico central de Estados Unidos, y el 80 % de ellas eran tortugas ridley de Kemp juveniles como Lucky.

En Massachusetts, los varamientos han pasado de unas 140 tortugas al año hace dos décadas a más de 700 en los últimos años. Y en la costa atlántica de Canadá, donde se encontró a Lucky y donde normalmente solo se registraban una o dos tortugas afectadas por el frío al año, se han registrado cifras totales más elevadas recientemente, incluyendo 17 casos en 2023-2024 y nueve en 2025-2026.

La creciente frecuencia y magnitud de estos episodios de aturdimiento por frío siguen siendo un enigma para los investigadores. «Los cambios a lo largo del tiempo en cuanto a la magnitud de los episodios que estamos observando y a su periodicidad resultan intrigantes», afirma Brian Stacy, veterinario del Programa Nacional de Tortugas Marinas de la NOAA, dependiente de la Oficina de Recursos Protegidos. Aún más desconcertante, señala, es la tendencia de las tortugas a permanecer en aguas costeras poco profundas, a modo de trampa, en lugar de dirigirse hacia mar abierto. «La idea de que los animales elijan este tipo de lugares que son extremadamente peligrosos —y no se adentren en alta mar como creemos que deberían hacer normalmente— resulta muy desconcertante».

Lo que está claro es que se espera que la tendencia continúe. «Prevemos que esta cifra vaya a aumentar», afirma Kathleen Martin, directora ejecutiva de la Red Canadiense de Tortugas Marinas en Halifax, señalando que cada vez se encuentran más tortugas más allá de su límite histórico septentrional de Cape Cod.

Un viaje misterioso

Por qué las crías de tortuga lora de Kemp acaban tan al norte —y por qué algunas sufren un «shock térmico»— son preguntas difíciles de responder para los científicos. Si bien el calentamiento de los mares y las fuertes corrientes actúan como una autopista accidental que empuja a las tortugas hacia el norte, sus decisiones de navegación una vez que llegan allí siguen siendo un misterio.

«Por mucho que sepamos sobre las tortugas marinas, es sorprendente lo mucho que aún nos queda por descubrir», afirma Margaret Lamont, bióloga investigadora del Centro de Investigación de Humedales y Ambientes Acuáticos del Servicio Geológico de Estados Unidos, que lleva más de tres décadas estudiando las tortugas marinas. «No sabemos realmente por qué están allí arriba, si van allí a propósito o por qué no se marchan».

Según Stacy, una de las mayores incógnitas tiene que ver con los «años perdidos»: el periodo comprendido entre el momento en que las crías de tortuga lora de Kemp abandonan sus playas de anidación en el sur y el momento en que reaparecen como juveniles en las zonas de alimentación costeras del norte. Los biólogos saben que estas tortugas jóvenes pasan gran parte de su desarrollo en mar abierto, donde, según Stacy, unas condiciones oceanográficas muy marcadas dictan sus movimientos. Pero, en lugar de migrar a su hábitat cálido habitual en el Golfo, algunos de estos ejemplares jóvenes emergen misteriosamente del océano abierto mucho más al norte de lo esperado.

El aturdimiento por frío en sí mismo es igualmente complejo. «Todo está relacionado, por lo que no podemos considerar un único indicador o una sola variable como la causa de los episodios de aturdimiento por frío», afirma Lamont. Aunque a menudo se habla del cambio climático en relación con el calentamiento de los océanos, Lamont señaló que probablemente influye en que las tortugas sufran un «aturdimiento por frío» y queden varadas un amplio conjunto de factores, entre los que se incluyen los sistemas meteorológicos a gran escala y las corrientes oceánicas.

Muchas personas que se encuentran con una tortuga marina afectada por el «aturdimiento por frío» dan por sentado que lo mejor es devolverla al agua, pero hacerlo puede ser mortal, ya que están demasiado débiles para nadar y deben calentarse gradualmente. Afortunadamente, Pope, una bañista, supo llamar a un equipo de rescate para pedir ayuda cuando encontró a Lucky. La Red Canadiense de Tortugas Marinas intervino y la rehidrató, le administró antibióticos y la calentó gradualmente —unos primeros pasos fundamentales para estabilizar a una tortuga que sufre un golpe de frío—, aunque aún no estaba fuera de peligro.

Una carrera para salvar a Lucky

Los cuidados iniciales que recibió Lucky en Halifax la estabilizaron lo suficiente como para viajar, aunque su pronóstico seguía siendo incierto. Fue trasladada al Colegio Veterinario del Atlántico de la Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo, donde comenzaría un proceso de rehabilitación más prolongado bajo la supervisión de la Dra. Lara Cusack.

«Estaba en los huesos», afirma Cusack. La joven tortuga estaba gravemente demacrada y su caparazón estaba cubierto de heridas y lesiones; los análisis de sangre confirmaron una infección bacteriana, que podría haber derivado en sepsis si no se hubiera tratado a Lucky a tiempo. «Creo que no habría sobrevivido más de uno o dos días [si no la hubieran encontrado]».

Uno de los mayores retos fue conseguir que Lucky comiera; negarse a comer es un claro indicio de estrés o de un problema más grave. Poco a poco, sin embargo, empezó a mostrar interés por la hora de la comida. «A medida que se iba recuperando, se volvía más exigente», explica Cusack. Al principio, a Lucky le gustaban más los calamares, pero luego se pasó a las gambas, y Cusack se veía obligada a comprar todo el stock de gambas de la tienda cada dos semanas.

A finales de febrero, Lucky casi había duplicado su peso corporal; era un escudo vital. Cusack sabía que, si Lucky no alcanzaba su máximo nivel de fuerza, el agotador viaje hacia el sur podría resultar fácilmente fatal. Pero, tras meses de cuidados especializados, se convirtió en la primera tortuga marina de Kemp, una especie en peligro de extinción, en ser rehabilitada con éxito en Canadá. Así pues, equipados con material especializado de soporte vital —incluidas mantas térmicas, termómetros láser y sal marina industrial para fabricar agua de mar sintética sobre la marcha—, el equipo partió hacia Nassau, en las Bahamas.

Cuando una enorme tormenta de nieve en Halifax retrasó su salida, esa sal de emergencia les salvó el día, permitiendo al equipo alojar a Lucky de forma segura en la bañera de un hotel hasta que mejoraran las condiciones meteorológicas.

Cuando se reanudó el viaje, Lucky voló en la cabina de un vuelo comercial, sujeta debajo de un asiento. Al aterrizar en las Bahamas, Lucky se encontraba estable, pero seguía siendo muy vulnerable. Llegó a las instalaciones veterinarias de Atlantis Paradise Island, donde la veterinaria Deandra Delancey-Milfort y su equipo la pusieron en cuarentena y monitorizaron sus funciones vitales para asegurarse de que realmente había sobrevivido a la helada de Nueva Escocia. El último obstáculo para su liberación era asegurarse de que Lucky pudiera bucear y alimentarse de forma independiente; si se quedaba varada en la superficie, sería un blanco fácil para colisiones con embarcaciones o depredadores como los tiburones.

A principios de abril, tras semanas de observación, Lucky estaba lista para ser liberada. El equipo la transportó mar adentro, a las profundas y cálidas aguas de las Bahamas.

«Creo que podía oler el océano porque se emocionó notablemente, nadando en el aire dentro de su contenedor en el barco», explicó Delancey-Milfort. «Verla alejarse nadando fue una sensación agridulce, porque sigues queriendo proteger a tu paciente, pero fue gratificante porque ese es el lugar donde debe estar».

La mirada puesta en la costa

La última evaluación de las tortugas marinas Kemp Ridley en 2019 sugirió que quedaban unas 22 000 en estado silvestre, aunque se desconoce el tamaño actual de las poblaciones.

«Con una población tan críticamente amenazada como la de las Kemp Ridley, no quieres arriesgarte a perder mil [por el choque térmico]», afirmó Lamont, cuestionándose lo que la pérdida de 500 tortugas cada cinco años podría significar para una especie ya en peligro. Lamont estima que podría haber menos de 10.000 hembras reproductoras.

Para comprender mejor los movimientos de las crías y por qué algunas, como Lucky, quedan varadas, los investigadores combinan cada vez más herramientas que permiten seguir sus trayectorias, según Lamont. Al combinar marcadores de seguimiento que registran las rutas de desplazamiento en tiempo real con el mapeo de ADN que revela el lugar de nacimiento de una tortuga, los científicos pueden intentar determinar cómo las corrientes oceánicas desvían a estos animales de su rumbo.

Sin embargo, el seguimiento de los ejemplares jóvenes sigue siendo un reto, ya que las etiquetas pueden desprenderse a medida que crece el caparazón. Stacy señaló que gran parte de lo que se sabe sobre la especie proviene de las playas de anidación, donde se puede observar a los animales de forma constante.

Pope, quien encontró a Lucky en la playa, afirma que nunca se le había ocurrido que pudiera haber tortugas marinas en las aguas de Nueva Escocia. Pero tras descubrir a Lucky, llegó a apreciar la importancia de la comunidad a la hora de ayudar a sobrevivir a las tortugas varadas.

Eso empieza por saber a quién llamar. Desde 1997, la Red Canadiense de Tortugas Marinas ha colaborado con las comunidades costeras para coordinar las respuestas ante las tortugas marinas varadas. La participación en su programa «Patrulla de Playas de Tortugas Marinas» ha aumentado de 125 voluntarios en 2024 a 637 voluntarios en todo el Canadá Atlántico durante la temporada 2025-2026.

Los casos de «aturdimiento por frío» suelen producirse durante las vacaciones, los fines de semana y en condiciones meteorológicas adversas, lo que obliga a los equipos de respuesta a pasar largas jornadas rastreando playas, transportando animales y colaborando en las labores de rehabilitación. Para Cusack, ese compromiso cada vez mayor refleja algo más amplio. «Me preocupa que, con demasiada frecuencia, la inacción se vea alimentada por una desconexión del mundo natural», afirma. «Una tortuga marina no es algo tangible por lo que preocuparse hasta que alguien se da cuenta de que se ha encontrado una en su [propio] patio trasero». Incluso cuando ese patio trasero resulta ser una playa cercana.

© Isla Paraíso de Atlantis, Bahamas

❌