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Received — 17 September 2026 ⏭ National Geographic España

Alejandro Rivera, ingeniero aeroespacial: "Newton no estaba equivocado, estaba incompleto"

17 September 2026 at 07:00

Durante más de un siglo, la física ha ido ampliando los límites de aquello que creemos comprender del universo. Y, sin embargo, cuanto más precisa se vuelven nuestros datos y nuestros ojos espaciales, más evidente resulta todo lo que todavía ignoramos. La materia oscura, que no emite ni refleja luz y cuya existencia solo podemos inferir por sus efectos gravitatorios, es quizá uno de los mayores recordatorios de esa paradoja: sabemos que está ahí, pero todavía no sabemos qué es.

El Nancy Grace Roman Space Telescope nace precisamente para ayudarnos a resolver algunas de estas incógnitas. Su capacidad para observar enormes regiones del cielo permitirá estudiar cómo se distribuye la materia a escala cósmica y buscar las huellas que la materia oscura deja en el universo.

Detrás de una misión de esta magnitud hay, además, décadas de trabajo y una enorme acumulación de conocimiento.Alejandro Rivera ha dedicado 26 años de su carrera a la NASA, participando desde dentro en ese proceso, por lo que hablar con él es, por tanto, adentrarse en algunas de las preguntas más profundas de la física contemporánea, pero también en el futuro de la exploración espacial. En National Geographic hemos conversado con él y, entre otras cosas dilucidaremos... ¿qué esperamos descubrir sobre la materia oscura? o ¿hasta dónde podrá llegar Roman en la comprobación de las teorías de Einstein?

Pregunta. Hablemos de la materia oscura, la otra gran incógnita. ¿Cómo va a estudiar el Roman algo que, por definición, no se puede ver?

Respuesta. Con un truco elegante: no podemos ver la materia oscura, pero su gravedad deforma lo que vemos a través de ella. Es como mirar por un cristal antiguo, de esos con ondulaciones: el cristal es transparente, pero las pequeñas distorsiones de lo que hay detrás te dicen dónde está y qué forma tiene. La materia oscura hace eso con la luz de las galaxias lejanas — es el efecto de lente gravitacional.

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Midiendo esas deformaciones diminutas en las imágenes de cientos de millones de galaxias, el Roman construirá el mapa más preciso jamás hecho de dónde se acumula la materia oscura y de cómo sus estructuras han crecido a lo largo de la historia cósmica. Y ese mapa es doblemente valioso, porque el crecimiento de esas estructuras depende del tira y afloja entre la gravedad y la energía oscura: un mismo rastreo pone a prueba a las dos incógnitas a la vez. Conviene recordar la magnitud del misterio: la materia oscura es unas cinco veces más abundante que toda la materia ordinaria. Todo lo que vemos — estrellas, planetas, nosotros — es la excepción del universo, no la regla.

A veces pienso que la materia y la energía oscuras son nuestro «éter» del siglo XXI. Desde los griegos hasta los físicos del XIX, cuando algo no se entendía se le ponía un nombre — el éter que supuestamente llenaba los cielos y transportaba la luz — hasta que una teoría mejor lo hizo innecesario. «Materia oscura» y «energía oscura» también son nombres que le hemos puesto a nuestra ignorancia, y la historia nos enseña a llevarlos con humildad: puede que algún día se disuelvan en una física más profunda. Con una diferencia importante: las observaciones que hay detrás son reales y no van a desaparecer, se llame como se llame la explicación. El Roman va justamente a eso — a convertir el misterio en medidas.

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P. Einstein formuló la relatividad general hace más de un siglo y ha superado todas las pruebas a las que la hemos sometido. ¿Podrían los descubrimientos del Roman obligarnos a revisar la propia teoría de la gravedad?

R. Podrían, y esa es quizá la posibilidad más fascinante de toda la misión. La relatividad general ha aprobado con matrícula de honor todos los exámenes que le hemos puesto, desde la órbita de Mercurio hasta las ondas gravitacionales; pero, cosmológicamente hablando, todos han sido exámenes de andar por casa. La aceleración del universo admite dos lecturas: o existe una energía oscura que empuja, o la propia gravedad se comporta de otra manera a escalas de miles de millones de años luz. Y aquí está la elegancia del Roman: puede distinguir entre ambas. La relatividad predice una relación muy precisa entre la velocidad a la que el universo se expande y la velocidad a la que crecen sus estructuras — los cúmulos, la gran telaraña cósmica. El Roman medirá las dos cosas por separado, con las supernovas por un lado y las lentes gravitacionales por otro. Si los dos números encajan, Einstein gana otra vez. Si no encajan, estaremos ante el comienzo de una revolución como la de hace un siglo.

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Y conviene recordar que a Einstein no habría que protegerlo de ese desenlace: él fue precisamente quien completó a Newton. Newton no estaba equivocado, estaba incompleto, y puede que a la relatividad le aguarde ese mismo destino honorable: ser un capítulo de una teoría más profunda. Si el Roman lo desencadena, no será un fracaso de la ciencia, sino su forma más pura de triunfar.

P. ¿Qué campos de estudio recomendaría a un joven interesado en seguir una carrera similar a la suya?

R. Los caminos clásicos son la ingeniería aeroespacial y la mecánica, la física y las matemáticas — esa fue mi ruta. Pero me gustaría que se supiera algo: una misión espacial necesita de todo. Programadores, ingenieros electrónicos, expertos en materiales, en robótica, en óptica, en comunicaciones, en propulsión; y también médicos, geólogos, biólogos. Detrás del Webb hay miles de profesionales de decenas de disciplinas. Así que mi consejo es doble: asegúrate una base sólida de matemáticas y física, que son el idioma común, y después elige la rama que de verdad te apasione, porque la excelencia solo crece donde hay pasión. Al espacio se llega desde muchas puertas.

Nancy Grace Roman frente a una maqueta del telescopio Hubble. El nuevo observatorio ahora lleva su nombre.

P. ¿Existe también una carrera espacial en estos momentos entre agencias espaciales por poner telescopios en el espacio? Hay más proyectos que nunca en curso...

R. Más que una carrera, yo lo llamaría una edad de oro, y con más colaboración que rivalidad. El Webb es obra conjunta de la NASA, la ESA y Canadá. El europeo Euclid ya está cartografiando el universo oscuro, y sus datos se complementarán con los del Roman: juntos verán lo que ninguno vería solo. En tierra, el Extremely Large Telescope europeo y el observatorio Vera Rubin en Chile están a punto de transformar la astronomía. Es cierto que hay competencia — China, por ejemplo, prepara su propio telescopio espacial de gran campo — pero la astronomía tiene una particularidad hermosa: los datos acaban siendo de la humanidad entera. En esta carrera, cuando alguien gana, ganamos todos.

Parte 1 Entrevista a Alejandro Rivera

Parte 2 Entrevista a Alejandro Rivera

© Alejandro Rivera

Received — 16 September 2026 ⏭ National Geographic España

El secreto para entrenar mejor podría estar en la música que escuchas mientras entrenas

16 September 2026 at 07:00

Ponte en situación: llevas veinte minutos corriendo, tus pulmones exigen un respiro, tus piernas te pesan y tu cerebro ha empezado a enviar una señal que te dice que pares; que es suficiente. Estás a punto de rendirte, pero, de repente, el algoritmo de tu aplicación de música obra su magia y empieza a sonar tu canción favorita. Y, como si te acabaran de dar una bebida energética, tu respiración se acompasa y sigues adelante. Es pura neurociencia.

Investigadores de todo el mundo llevan estudiando desde hace décadas cómo los estímulos auditivos alteran nuestra fisiología. Y han llegado a la conclusión de que correr al ritmo de la música representa una de las herramientas ergogénicas (es decir, que mejoran el rendimiento) más potentes y accesibles que tenemos a nuestra disposición.

El "dopaje" legal y sonoro

En uno de esos múltiples estudios respaldados por la Asociación Británica de Ciencias del Deporte y el Ejercicio (BASES), el investigador Costas Karageorghis de la Universidad de Brunel en Londres y su equipo dejaron claro que la música tiene efectos psicofísicos innegables.

No se trata solo de que la música nos ponga de buen humor; las investigaciones demuestran que escuchar melodías adecuadas durante el ejercicio reduce significativamente la Tasa de Esfuerzo Percibido (RPE, por sus siglas en inglés). En otras palabras: tu cuerpo está trabajando al máximo, pero tu cerebro cree que estás dando un paseo por el parque. La música actúa como un "secuestrador" de la atención, ahogando las señales de fatiga que tus músculos envían a tu materia gris.

La magia neuroquímica de los 120 a 140 latidos por minuto

Pero no sirve cualquier tipo de música para este fin. Ponerte una balada melancólica o un solo de jazz o de blues relajante mientras intentas batir tu récord personal en la cinta de correr no te ayudará. Este tipo de música te hará un flaco favor porque el secreto reside en los beats per minute (BPM) o golpes por minuto.

Tal y como señalan los expertos, el "punto dulce" para los corredores se sitúa en la franja de los 120 a 140 BPM. Cuando los corredores escuchan música en este tempo, ocurren tres fenómenos fisiológicos: primero, utilizan menos oxígeno para realizar el mismo esfuerzo; segundo, se sienten notablemente menos fatigados y, paradójicamente como tercero, se mueven más rápido que aquellos que corren en silencio.

Es eficiencia biomecánica pura. Las canciones estimulantes (aquellas que superan los 130 bpm) aumentan nuestra excitación psicológica, preparándonos para el esfuerzo físico intenso y mejorando nuestra fuerza de agarre y resistencia muscular.

Sincronización

Uno de los efectos más sorprendentes de la música en el ejercicio es lo que los científicos llaman "sincronización rítmica". Sin que tomes la decisión consciente de hacerlo, tu cerebro ajusta tu zancada al compás de la música. Tu cuerpo se "bloquea" en el ritmo. Este acoplamiento auditivo-motor no es algo baladí. Al sincronizar nuestros movimientos con un ritmo externo constante, nuestros músculos trabajan de manera más coordinada y fluida; se eliminan los microajustes torpes e ineficientes que solemos hacer cuando estamos cansados. De hecho, esta capacidad de la música para mejorar la coordinación motora es tan potente que se utiliza en terapias de rehabilitación para pacientes con accidentes cerebrovasculares o enfermedad de párkinson, ayudándoles a recuperar la simetría y la longitud de sus pasos.

El secuestro de la fatiga: engañando al cerebro

El mecanismo subyacente a todo esto es la disociación. Cuando el ejercicio es de intensidad baja o moderada, la música inunda nuestro canal auditivo y compite por la atención de nuestro cerebro. Como el sistema nervioso tiene una capacidad limitada para procesar estímulos, la música literalmente "ahoga" la señal que dice "abandona". Sin embargo, este efecto pierde eficacia cuando llegamos a intensidades extremas (por encima del 80% de nuestra capacidad máxima). En ese punto, el dolor y la falta de oxígeno son tan agudos que ninguna canción puede ocultarlos. Aún así, incluso en esos momentos, la música sigue actuando como un exultante motivador emocional.

© iStock

Received — 11 September 2026 ⏭ National Geographic España

Alejandro Rivera: "Lo que el Hubble tardaría siglos en fotografiar, el Roman lo hará en años"

10 September 2026 at 05:49

Lanzado con éxito a finales de agosto de 2026, el nuevo observatorio espacial de la NASA promete, entre otras cosas, multiplicar por veinte el número de exoplanetas conocidos. el telescopio espacial Roman, bautizado así en honor a Nancy Grace Roman, la primera mujer ejecutiva de la NASA y conocida como la "madre del Hubble", se encuentra camino del punto de Lagrange L2, a 1,6 millones de kilómetros de la Tierra, donde compartirá vecindario con el James Webb y el telescopio Euclid.

Hoy, repasamos con uno de los miembros del equipo Roman en la NASA, el ingeniero aeroespacial Alejandro Rivera, los entresijos de este telescopio (y de otros en los que también ha trabajado) y qué proezas nos deparará en el futuro.

Pregunta. Una vez que el telescopio James Webb fue enviado al espacio en diciembre de 2021 y está resultando ser todo un éxito e impulso para los descubrimientos científicos, ¿qué valoración realiza como parte del equipo del Webb tras estos años de recorrido del telescopio?

Respuesta. Ha superado todas las expectativas, incluidas las nuestras. Está observando la infancia del universo — galaxias formadas apenas unos cientos de millones de años después del Big Bang ��� y lo que ha encontrado nos ha descolocado: galaxias más grandes, brillantes y maduras de lo que ningún modelo permitía, y agujeros negros supermasivos que, según nuestras teorías, no habían tenido tiempo de crecer tanto. En atmósferas de exoplanetas ha detectado vapor de agua, dióxido de carbono, metano, y hasta posibles indicios, aún por confirmar, de moléculas que en la Tierra asociamos a la vida. Lo mejor que puedo decir de él es esto: no está confirmando lo que creíamos saber, nos está obligando a revisarlo. Y eso es exactamente lo que un gran observatorio debe hacer.

P. ¿De qué se encargará exactamente este dispositivo una vez sea lanzado al espacio? ¿En qué ayudará a los astrónomos?

R. Tiene dos grandes misiones científicas. La primera, la energía oscura: eso que hace que el universo se expanda cada vez más deprisa y que no emite, absorbe ni refleja luz, de modo que solo la conocemos por su efecto — como el viento, que no vemos, pero vemos moverse las hojas. El Roman medirá ese movimiento de las hojas con una precisión sin precedentes, observando miles de supernovas y cartografiando cientos de millones de galaxias para reconstruir la historia de la expansión y responder a la gran pregunta: ¿es constante, cambia con el tiempo, o lo que falla es nuestra teoría de la gravedad?

La segunda, completar el censo de exoplanetas de nuestra galaxia, descubriendo decenas de miles de mundos nuevos. Y lleva además un coronógrafo que demostrará la tecnología para bloquear la luz de una estrella y fotografiar directamente los planetas que la orbitan — el camino hacia la búsqueda de otras Tierras. A los astrónomos les dará lo que hoy no tienen: estadística. Pasaremos de conocer algunos vecindarios cósmicos a tener el mapa de la ciudad entera.

P.¿Qué características específicas tiene este telescopio para poder analizar tan minuciosamente las microlentes gravitacionales?

R. La microlente gravitacional consiste en detectar un planeta por cómo su gravedad amplifica, durante horas o días, la luz de una estrella lejana que pasa por detrás. Para cazar esos destellos hacen falta tres cosas que el Roman reúne como ningún otro observatorio. Primero, un campo de visión enorme, para vigilar simultáneamente cientos de millones de estrellas hacia el centro de la galaxia. Segundo, visión infrarroja, que atraviesa el polvo que oscurece esa región. Y tercero, la estabilidad del espacio: sin atmósfera, sin ciclos de día y noche, puede monitorizar las mismas estrellas de forma continua durante temporadas de semanas, con una precisión fotométrica que desde tierra es imposible. Esta técnica detecta además planetas que otros métodos apenas ven: los pequeños, los de órbitas lejanas y hasta los planetas errantes que vagan sin estrella.

P. ¿Es cierto que el Nancy Roman será 200 veces más potente que el telescopio Hubble? ¿De cuánta mejora estaríamos hablando respecto a la actualidad?

R. Le propongo precisar la palabra, porque "potente" puede confundir. El espejo del Roman mide 2,4 metros, exactamente igual que el del Hubble, así que la nitidez de sus imágenes es comparable. La diferencia está en el campo de visión: el instrumento principal del Roman abarca en cada imagen un área del cielo unas cien veces mayor que la del instrumento infrarrojo del Hubble, con la misma resolución. En la práctica, eso significa que puede cartografiar el cielo del orden de mil veces más rápido. El Hubble es un microscopio exquisito; el Roman es ese mismo microscopio convertido en máquina de hacer censos. Lo que el Hubble tardaría siglos en fotografiar, el Roman lo hará en años.

P. Con lo poderoso y completo que es el James Webb, ¿podría explicarnos por qué no sirve también para estudiar la influencia de la energía oscura? ¿Qué diferencias prácticas hay entre uno y otro?

R. Porque son herramientas opuestas y complementarias. Observar con el Webb es como mirar el cielo por el ojo de una cerradura: un detalle extraordinario, pero de una zona diminuta. Y la energía oscura no se estudia mirando un objeto: se estudia con estadística, midiendo cientos de millones de galaxias repartidas por áreas inmensas del cielo. Para eso hace falta una máquina de rastreo de gran campo, que es exactamente lo que es el Roman. Además, el Webb está tan solicitado por los astrónomos de todo el mundo que dedicarlo años a un solo rastreo sería un lujo imposible. En la práctica trabajarán en equipo: el Roman encuentra, y el Webb examina en profundidad lo más interesante.

P.¿Qué tipo de imágenes nos aportarán los instrumentos del Nancy Roman?

R. Imágenes de 300 megapíxeles en las que cada fotograma cubre un área del cielo mayor que la Luna llena, con la nitidez del Hubble. Algunas de esas imágenes contendrán, cada una, más de un millón de galaxias. Y como visitará las mismas regiones una y otra vez, no solo hará fotos: hará películas del cosmos, registrando todo lo que cambia — supernovas que estallan, estrellas que fluctúan, destellos de microlente. Para hacerse una idea de la escala: el Roman enviará a la Tierra alrededor de 1,4 terabytes de datos al día — unas 25 veces más que el Webb y unas 500 veces más que el Hubble. El coronógrafo, por su parte, intentará algo que hasta hace poco era ciencia ficción: fotografiar directamente planetas de otras estrellas apagando la luz de su sol.

P. El Roman también buscará exoplanetas, y su coronógrafo intentará incluso fotografiarlos directamente. ¿Por qué es tan difícil ver un planeta de otra estrella? ¿Llegaremos algún día a fotografiar otra Tierra?

R. Es difícil por dos razones que se suman: el planeta es miles de millones de veces más tenue que su estrella, y además está pegado a ella. Para hacerse una idea de las proporciones: fotografiar un planeta como el nuestro orbitando Alfa Centauri, la estrella más cercana, es como intentar ver de noche, desde mi Gijón natal, una luciérnaga revoloteando a un metro del faro de Finisterre, a unos trescientos kilómetros. La luciérnaga existe, pero el faro la borra por completo. El coronógrafo del Roman es un instrumento diseñado para apagar el faro: bloquea la luz de la estrella con una precisión extraordinaria para revelar lo que brilla a su lado, y demostrará en el espacio la tecnología para ver planetas cientos de millones de veces más tenues que su sol.

Es un demostrador, el eslabón entre lo que sabemos hacer hoy y el gran objetivo: el Habitable Worlds Observatory, el observatorio que la NASA ya estudia como sucesor, concebido precisamente para fotografiar planetas como la Tierra y buscar en sus atmósferas las huellas de la vida. Existe además una segunda manera de apagar el faro, en la que tuve la fortuna de trabajar: junto al premio Nobel John Mather, el padre del Webb, estudié los posibles conceptos de estructura desplegable para un "starshade", un parasol estelar de cien metros de diámetro que, volando en el espacio en perfecta alineación con un gran telescopio en tierra, como el Extremely Large Telescope de Chile, bloquearía la luz de la estrella para que este pudiera observar sus planetas. Yo estoy convencido de que esa primera foto de otra Tierra llegará, y de que la verán los jóvenes que hoy están en la escuela. Ojalá alguno de ellos, leyendo esto, decida ser quien la haga posible.

© Alejandro Rivera

Received — 9 September 2026 ⏭ National Geographic España

La Luna podría esconder la primera prueba de vida inteligente extraterrestre

9 September 2026 at 07:00

La respuesta a si estamos solos en el universo podría estar a la vuelta de la esquina. La búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés) se ha basado tradicionalmente en escuchar el cosmos. Hemos apuntado gigantescas antenas parabólicas hacia el abismo, esperando captar una señal de radio o un destello láser que nos confirme que no estamos solos.

Sin embargo, la famosa Ecuación de Drake y la Paradoja de Fermi hacen hincapié en que las civilizaciones nacen y mueren, y nuestra ventana para coincidir con ellas es irrisoria. Pero este reciente trabajo mira en otra dirección. La clave podría llevar millones de años acumulándose en nuestro propio patio trasero. En la Luna.

La investigación, liderada por Lewis J. Pinault y un equipo de investigadores del Instituto SETI sin fines de lucro y el Birkbeck College, expone que nuestro satélite natural, la Luna, podría ser una especie de "placa de recolección" cósmica, salpicada de artefactos extraterrestres microscópicos.

En el desván del sistema solar

Esta circunstancia puede darse porque, a diferencia de la Tierra, nuestro satélite carece de atmósfera, de clima y de tectónica de placas. No hay lluvia que erosione la roca, ni viento que barra el polvo, ni magma que recicle la corteza. Durante unos 4.000 millones de años, la Luna ha ido acumulando pasivamente todo lo que el viento estelar y la dinámica galáctica han arrojado sobre ella. Por eso las míticas pisadas de los astronautas que han pisado la Luna no se han borrado. No hay nada que pueda erosionar o borrar esas marcas en la superficie.

De esta manera, la superficie lunar ha estado recogiendo micrometeoritos, polvo cósmico y, según esta nueva hipótesis, posibles tecnomarcadores (firmas tecnológicas) de civilizaciones alienígenas extintas.

Partículas Arkhipov y Bracewell: la "basura" alienígena

Pero, ¿qué estamos buscando exactamente? Buscamos algo sutil y abundante: polvo cósmico.

El astrofísico Brian C. Lacki de Oxford y los investigadores del SETI sugieren que las civilizaciones avanzadas podrían haber construido megaestructuras, como enjambres de esferas Dyson para capturar la energía de sus estrellas y, con el paso del tiempo, el desgaste y sin mantenimiento, estas estructuras tecnológicas teorizadas colisionarían entre sí (un efecto similar al síndrome de Kessler en nuestra órbita), moliéndose una y otra vez hasta convertirse en polvo a escala micrométrica. Estas partículas, impulsadas por los vientos estelares a través de miles de años luz, habrían viajado por la galaxia hasta aterrizar en la Luna.

Los científicos clasifican este tipo de partículas en dos tipos: las partículas Arkhipov (basadas en el trabajo del investigador ucraniano Alexey Arkhipov), que serían los equivalentes espaciales de nuestros microplásticos (desechos no intencionados desprendidos de naves o infraestructuras), y las partículas Bracewell (en honor al físico estadounidense Ronald Bracewell), sondas microscópicas diseñadas deliberadamente para la exploración.

Un metro cúbico de respuestas

El plan propuesto en el artículo (disponible en el servidor de preimpresión arXiv y enviado para su revisión al International Journal of Astrobiology) es metódico y a la par factible gracias al inminente regreso humano a la Luna con el programa Artemis de la NASA. Los científicos proponen excavar y tamizar un solo metro cúbico de regolito lunar para este propósito.

Utilizando herramientas de visión artificial, espectroscopía de alta resolución, microtomografía y análisis isotópico, los investigadores buscarían metales, aleaciones o formas geométricas que sean inconsistentes con la geología lunar natural.

Si no encontráramos absolutamente nada, también obtendríamos información de ello. Significaría que habría límites estrictos a la cantidad de "basura tecnológica" que las civilizaciones pueden esparcer por la galaxia (menos de 0,09 equivalentes de masa terrestre, según sus modelos). No sería un trabajo en vano, ya que le pondría números reales a la Paradoja de Fermi.

En el caso positivo de encontrar un solo grano alienígena confirmado, estaríamos ante una nueva etapa de la historia de la humanidad. Demostraría que la inteligencia tecnológica es común o que, al menos, existió en el pasado (aunque fuese muy lejano).

© iStock

¿Cuándo es la migración de la mariposa monarca?

8 September 2026 at 07:00

La mariposa monarca (Danaus plexippus) pesa menos que un clip de papel (apenas un gramo) y su envergadura no supera los 10 centímetros; sin embargo, este insecto protagoniza cada año uno de los fenómenos naturales más curiosos de nuestro planeta. Un auténtico viaje transcontinental de hasta 5.000 kilómetros.

A diferencia de la mayoría de los insectos de climas templados, las monarcas no pueden sobrevivir a los gélidos inviernos del norte. Por ello, su migración otoñal está dictada por el ritmo o reloj de las estaciones.

Ese largo periplo hacia el sur comienza a finales de agosto en las regiones más septentrionales de su área de distribución (que son el sur de Canadá y el norte de EE. UU.); así que, a medida que los días se acortan y las temperaturas descienden, la gran ola migratoria avanza durante los meses de septiembre y octubre.

Cuando llega finales de octubre y principios de noviembre, millones de estas mariposas logran alcanzar su destino invernal: los bosques de abetos oyamel en las montañas del centro de México (para la población del este) y la costa de California (para la población del oeste). Allí todas estas hermosas mariposas de tonos ocre hibernarán hasta que, en marzo, emprendan el viaje de regreso hacia el norte para reproducirse.

Una vida muy corta, a no ser que seas de la 'súper generación'

Las mariposas monarcas que vemos revolotear en primavera y verano tienen una esperanza de vida efímera, pues apenas viven de dos a seis semanas. Sin embargo, las que nacen a finales del verano son distintas en este sentido. Conocida por los científicos como la "súper generación" o Generación Matusalén, estas mariposas entran en un estado llamado diapausa reproductiva o implantación diferida que tiene consecuencias en su longevidad. Al no gastar energía en reproducirse de inmediato, su esperanza de vida se multiplica por ocho, logrando vivir hasta ocho o nueve meses. Son únicamente ellas las que realizan el viaje completo de ida hacia México, sobreviven al invierno y comienzan el viaje de vuelta en primavera.

¿Cómo logran orientarse sin GPS?

Los animales cuentan con una especie de GPS interno. De esta manera, las mariposas que viajan a México, a pesar de que nunca han estado allí antes, pues son las tataranietas de las que partieron el año anterior, saben exactamente dónde ir porque poseen un sofisticado sistema de navegación integrado. Utilizan una brújula solar compensada por el tiempo. Combinan la posición del Sol con un reloj biológico interno alojado en sus diminutas antenas.

Además, durante los días más nublados, sus ojos cuentan con células especiales que detectan la luz polarizada, e incluso se cree que pueden percibir el campo magnético de la Tierra como sistema de respaldo. Es un instinto heredado, un mapa genético que guía a estas mariposas con una precisión milimétrica hacia los mismos árboles que cobijaron a sus ancestros.

Un santuario en peligro: la importancia del algodoncillo

A pesar de su proeza evolutiva, la migración de la mariposa monarca pende de un hilo. En las últimas décadas, sus poblaciones han sufrido caídas drásticas. Sin ir más lejos, en 2025 pasaron de 1,2 millones a menos de 10.00 ejemplares. El cambio climático, el uso indiscriminado de pesticidas y la deforestación de sus santuarios invernales son amenazas críticas para estas pequeñas voladoras. Los registros son de los más bajos desde que se cuentan oficialmente (desde 1997).

Pero el mayor peligro en su ruta es la erradicación del algodoncillo (Asclepias). Esta planta es el único alimento que consumen sus orugas y el único lugar donde las hembras depositan sus huevos. Además, los adultos necesitan flores ricas en néctar para repostar energía durante su largo viaje, ganando peso en lugar de perderlo mientras vuelan (ya que pueden llegar a recorrer hasta 120 kilómetros en un solo día durante su migración).

© iStock

Received — 9 August 2026 ⏭ National Geographic España

Las buenas noticias de la semana, según National Geographic

8 August 2026 at 09:00

Pese a que a nuestro alrededor abundan últimamente las opuestas, cada semana se producen noticias realmente optimistas que merecen un hueco en la actualidad. National Geographic te ofrece cada semana un recopilatorio de aquellas novedades más reconfortantes de estos últimos días.

Nace en madrid un precioso elefante de Sumatra

En un acontecimiento verdaderamente emocionante, el Zoo Aquarium de Madrid acaba de dar la bienvenida a una cría macho de elefante asiático de Sumatra (Elephas maximus sumatranus), un robusto pequeño de unos 80-90 kilos. Tras una larga gestación de más de 21 meses, el parto duró apenas veinte minutos, gesto que vino acompañado de una maravillosa muestra de etología: las otras hembras de la manada rodearon a la madre, Cynthia, para proteger al recién nacido emitiendo sonoras vocalizaciones, un rasgo social complejo de estos proboscídeos.

Este nacimiento es un éxito rotundo a nivel mundial, ya que esta subespecie está catalogada "En Peligro Crítico" por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). De hecho, el elefante asiático está más amenazado que su pariente africano, y la población de Sumatra ha perdido el 69% de su hábitat en las últimas tres décadas debido a la agresiva deforestación en Indonesia.

Descubren a los simpáticos 'Muppets del mar'

En un excelente ejemplo de evolución convergente, los científicos han identificado un nuevo género de peces que se ven exactamente igual que los caballitos de mar, pero que pertenecen a una rama evolutiva completamente distinta. Bautizados cariñosamente como "Muppets del mar" (con la especie Australyichthys aegis a la cabeza), estos diminutos animales del tamaño de un pulgar fueron capturados por accidente hace años en los profundos arrecifes del sur de Australia y habían permanecido olvidados o mal catalogados en colecciones de museos.

Ahora, gracias a la moderna tecnología de microtomografía computarizada (micro-CT) y al análisis de ADN de un espécimen conservado en etanol, los investigadores han demostrado que la naturaleza ha "inventado" la compleja forma del caballito de mar más de una vez. Estas raras criaturas probablemente sigan prosperando en las inexploradas profundidades del Gran Arrecife del Sur.

Las mejores fotos de mascotas

En una fantástica demostración de cómo la fotografía nos ayuda a documentar el comportamiento animal, se han anunciado los finalistas de los International Pet Photography Awards 2026.

Seleccionadas entre más de 4.200 candidaturas de 48 países, las 35 imágenes capturan la esencia, la biomecánica y la personalidad de las especies que comparten nuestra vida. Desde la pura velocidad y agilidad de perros como los lebreles y podencos desafiando la gravedad, hasta la regia elegancia de los gatos, pasando por cautivadoras imágenes de serpientes y hasta un adorable ternero.

Nace un raro anoa, el búfalo más pequeño del mundo

En un maravilloso triunfo para la conservación global, el Zoo de Chester ha celebrado el nacimiento de Mentari (que significa "el sol" en malayo), una preciosa cría hembra de anoa de llanura. Esta fascinante especie, endémica de las selvas y pantanos de la isla indonesia de Sulawesi, ostenta el título del bóvido salvaje más pequeño del planeta: al nacer su peso era de 7 kilos y 50 centímetros, y en su etapa adulta apenas alcanza el metro de altura.

Lamentablemente, el anoa se encuentra en grave peligro de extinción, con menos de 2.500 ejemplares en estado salvaje debido a la agresiva deforestación y la caza furtiva. Por ello, este nacimiento tras 10 meses de gestación es vital para la ciencia. Forma parte de un riguroso programa europeo de cría y de los esfuerzos del Grupo de Especialistas en Ganado Salvaje Asiático de la UICN, cuyo objetivo es estudiar su poco conocida ecología reproductiva, garantizar una reserva genética saludable y evitar que este extraordinario y solitario animal desaparezca para siempre.

Rescatan a una rarísima cría de puercoespín albino

En un hallazgo biológico excepcional, el Center for Wildlife de Maine ha logrado rescatar y estabilizar a una cría de puercoespín norteamericano (Erethizon dorsatum) con una condición genética insólita: el albinismo. Esta especie, conocida por ser un robusto mamífero que puede superar los 11 kilos y que está cubierto de afiladas púas oscuras (excepto en su vientre y patas) para defenderse, presenta esta mutación en apenas uno de cada 10.000 nacimientos.

El pequeño ejemplar, que cuenta con un hermoso e inusual pelaje blanco como la nieve y patitas rosadas, fue salvado in extremis del ataque de unos perros. Aunque llegó a la clínica sufriendo de sarna -una afección cutánea causada por ácaros que le provocaba costras y dificultades respiratorias-, el dedicado equipo de biólogos y veterinarios ya le está administrando medicación y cuidados diarios con gran éxito.

Captan a un precioso osezno pardo con un inusual pelaje color plata

Las cámaras en directo del Parque Nacional Katmai (Alaska) han logrado grabar a una cría de oso pardo (Ursus arctos) de apenas seis meses llevando un extraordinario pelaje blanco plateado. Aunque en un principio surgieron rumores sobre si podría tratarse de un "pizzly" (un híbrido de oso polar y pardo), los guardaparques han aclarado que Katmai está demasiado al sur para los osos polares. Este precioso color de su pelaje se debe únicamente a la rica genética de la población local, que cuenta con muchos individuos rubios o dorados.

Lo mejor de todo es que, biológicamente, esta mutación cromática no supone ningún peligro para el pequeño, ya que estos imponentes mamíferos no dependen del camuflaje para sobrevivir. Mientras el osezno y su madre (la osa 677) se preparan para el festín anual de salmones en el río Brooks, este avistamiento nos recuerda la importancia de proteger estos santuarios naturales donde la vida salvaje sigue prosperando en toda su plenitud.

© Zoo Aquarium de Madrid

Received — 2 August 2026 ⏭ National Geographic España

Las buenas noticias de la semana, según National Geographic

1 August 2026 at 09:00

Aunque el ensordecedor ruido del mundo parece seguir empeñándose en lo contrario con llamas que no cesan, cada semana aparecen noticias capaces de hacernos sonreír y aportarnos un poco o mucho de optimismo.

Son pequeñas victorias que, juntas, dibujan un mapa más amable de la actualidad. En este recorrido, National Geographic reúne algunas de las historias más reconfortantes de los últimos días.

Nace un gecko de dos cabezas que prospera con éxito

En el fascinante mundo de la herpetología, la supervivencia de animales con policefalia (múltiples cabezas) es extremadamente rara, pero un diminuto gecko crestado nacido en Pensilvania está rompiendo todos los esquemas. Bautizado cariñosamente como 'Simon y Garfunkel', este pequeño reptil de apenas 1,8 gramos ha logrado superar su primer mes de vida en perfectas condiciones.

A diferencia de otros casos documentados donde los dos cerebros "discuten" o incluso se atacan, las dos cabezas de este gecko han aprendido a coordinar sus movimientos en un mismo cuerpo, y su disposición anatómica impide que puedan morderse entre sí. Este gecko crestado, una especie arbórea fascinante conocida por su resistencia y adaptabilidad ofrece una oportunidad de oro para que los biólogos estudien la plasticidad neurológica y motora en casos de bicefalia.

Un dron graba por primera vez el nacimiento de una ballena jorobada

Viajamos a las costas de Nueva Gales del Sur, en Australia, para celebrar un hito histórico en la observación marina. Por primera vez, un piloto de drones ha logrado capturar el nacimiento completo de una ballena jorobada (Megaptera novaeangliae), siendo apenas el cuarto registro fílmico de un parto de esta especie a nivel mundial. Las inéditas imágenes, tomadas en aguas tranquilas, documentan el instante en que el recién nacido toma su primer aliento y se une a su madre.

Las ballenas jorobadas, famosas por sus complejos y melancólicos cantos, así como por realizar algunas de las migraciones más largas del reino animal, siguen siendo una especie vulnerable que requiere toda nuestra atención. Este extraordinario documento será también muy valioso para la ciencia.

Vuelven las famosas cámaras para observar a los imponentes osos pardos de Katmai

Acaba de inaugurarse la 14ª temporada de las famosas "bear cams" en el Parque Nacional Katmai (Alaska), una fantástica iniciativa que nos permite observar en tiempo real uno de los mayores espectáculos biológicos del planeta.

A través de estas cámaras, es posible ver el comportamiento de los osos pardos costeros (Ursus arctos) mientras se congregan en las cascadas del río Brooks para pescar salmones. Esta población de osos, notablemente más grande que la de sus parientes los grizzlies del interior gracias a su rica dieta marina, es capaz de devorar hasta 30 salmones al día durante esta época. Todo este frenesí alimenticio tiene un objetivo vital: acumular las reservas de grasa necesarias para sobrevivir a la hibernación. Contamos de nuevo con una ventana abierta a la vida salvaje en estado puro.

Descubren una nueva especie de víbora que "engañó" a la ciencia durante años

En los inexplorados bosques monzónicos del condado de Medog (Tíbet), un equipo de científicos ha logrado identificar una nueva especie de serpiente venenosa:Ovophis medogensis. Durante años, este reptil pasó desapercibido al ser confundido con una especie pariente más común (Ovophis monticola), pero los recientes análisis de ADN y un riguroso estudio morfológico han revelado que estamos ante un linaje evolutivo completamente único.

Esta nueva víbora de foseta destaca por sus singulares escamas, un dorso marrón oscuro adornado con manchas en forma de mariposa, una llamativa raya naranja tras los ojos y unas inéditas manchas blancas que recorren la punta de su cola. Una nueva prueba de que el este del Himalaya es un auténtico "punto caliente" de biodiversidad repleto de especies crípticas por descubrir.

Graban por primera vez a un raro calamar ártico cuidando de sus huevos en el mayor parque nacional del mundo

En las gélidas aguas del Parque Nacional del Noreste de Groenlandia -el más grande del planeta y uno de los ecosistemas marinos menos estudiados-, un equipo de biólogos ha logrado un hito extraordinario gracias a un vehículo submarino operado por control remoto (ROV).A 50 metros de profundidad y en aguas a -1.6 °C, han filmado por primera vez en su hábitat natural a una rara especie de calamar de cola corta ártico (Rossia moelleri).

Pero la sorpresa fue mayúscula al descubrir que la hembra estaba custodiando tres racimos de cápsulas adheridos a la roca, uno de ellos con hasta 50 huevos. Este hallazgo biológico es la primera evidencia directa de que esta esquiva especie se reproduce en un entorno tan extremo. Estas criaturas son muy sensibles a los cambios ambientales, de ahí al relevancia de este hallazgo. 

© Instagram/Rockstar Geckos

Received — 25 July 2026 ⏭ National Geographic España

Las buenas noticias de la semana, según National Geographic

25 July 2026 at 09:00

A veces la actualidad parece empeñada en recordarnos solo lo que se rompe o lo que amenaza con salir mal. Pero, entre tantos incendios y demás desgracias, la ciencia sigue dejando señales luminosas: descubrimientos que amplían lo que sabemos y hallazgos naturales que nos devuelven cierta confianza en el futuro. Desde National Geographic, esta semana hemos reunido algunas de esas noticias que merecen un hueco en la actualidad.

En las recónditas y oscuras aguas de la Cueva Bobcat, en Alabama, un equipo de biólogos ha realizado un descubrimiento extraordinario: el Demogorgonichthys arcanus, un diminuto pez de apenas cinco centímetros que acaba de ser catalogado como una especie y género completamente nuevos para la ciencia. Bautizado como pez cueva demonio en honor al mitológico Demogorgon de la serie Stranger Things, esta fascinante criatura es totalmente pálida, translúcida y carece de ojos.

Lo más sorprendente a nivel evolutivo es que ha perdido la funcionalidad del gen de la rodopsina, por lo que no tiene ninguna sensibilidad a la luz, una adaptación biológica perfecta a su vida en la oscuridad absoluta. Parece que la naturaleza nunca deja de sorprendernos.

Aragón reintroduce al octavo lince ibérico: Walqa

La conservación de nuestra fauna está de enhorabuena tras la exitosa suelta de 'Walqa', el octavo y último lince ibérico (Lynx pardinus) programado para este 2026 en la cuenca del Huerva, en Aragón. Este majestuoso animal, endémico de nuestra península y que hasta hace muy poco ostentaba el triste título del felino más amenazado del planeta, vuelve a campear por tierras aragonesas gracias a un ambicioso proyecto de restauración ecológica.

A pesar de los contratiempos, como los recientes incendios en el centro de cría andaluz que retrasaron su traslado, el programa ha logrado su objetivo anual en un área de 27.500 hectáreas, donde los biólogos han acondicionado el hábitat con nuevas charcas y bebederos. Aunque la especie sigue enfrentándose a retos como los atropellos, el regreso de estos ocho ejemplares es una victoria monumental para la ciencia y la ecología.

Descubren que chimpancés y bonobos evitan conflictos mediante caricias, besos y arrumacos

La ciencia nos acaba de dar una maravillosa lección de convivencia de la mano de nuestros dos parientes vivos más cercanos: los chimpancés y los bonobos. Un revelador estudio de la Universidad de Durham ha demostrado que estos grandes simios utilizan el contacto físico afectivo, como abrazos, palmaditas y besos, para rebajar la tensión social y evitar peleas justo antes de momentos estresantes, como el reparto de comida.

Lo más fascinante y sorprendente del hallazgo es que los chimpancés, a menudo estigmatizados por su naturaleza más agresiva, resultaron ser los más cariñosos, llegando a meter los dedos en la boca de sus compañeros como una arriesgada y hermosa prueba de confianza mutua. Además, el estudio confirma las complejas dinámicas de ambas especies: mientras que en los bonobos estas caricias pacificadoras refuerzan sus fuertes lazos matriarcales, en los chimpancés sirven para consolidar las alianzas entre machos.

Cinco tortugas marinas en grave peligro de extinción regresan al océano tras meses de cuidados

La conservación marina está de celebración tras la exitosa liberación de cinco tortugas lora (Kemp's ridley), una de las especies de tortugas marinas más amenazadas del mundo, en las aguas de Cape Cod, Massachusetts. Estos valientes reptiles, bautizados con simpáticos nombres de fuentes tipográficas como "Papyrus" o "Times New Roman", fueron rescatados el pasado invierno sufriendo hipotermia severa, neumonía y deshidratación debido a las bajas temperaturas.

Tras siete meses de cuidados veterinarios intensivos en el Acuario de Nueva Inglaterra, por fin han recuperado la fuerza necesaria para sobrevivir en la naturaleza. Pero la ciencia no se detiene aquí: antes de su liberación, los biólogos las han equipado con avanzada tecnología de rastreo satelital y acústico. Estos dispositivos permitirán a los investigadores monitorizar su comportamiento y supervivencia en tiempo real, aportando datos vitales para proteger a esta especie frente a amenazas como el cambio climático y la contaminación.

Emplean ganado para frenar incendios en España

El resurgir de la vaca 'cachena', la heroína autóctona que protege los bosques gallegos de los incendios. Ante la grave amenaza de los incendios forestales alimentados por el abandono rural y los matorrales inflamables, las comunidades gallegas han recuperado una técnica ecológica centenaria: el pastoreo con especies autóctonas. La gran estrella de este hito de conservación es la vaca cachena, la raza bovina más pequeña de la península ibérica.

Esta criatura, inconfundible por sus imponentes cuernos largos y su asombrosa agilidad casi caprina, es capaz de trepar por terrenos montañosos inaccesibles para el ganado convencional. Su labor biológica es incalculable, ya que devoran vorazmente matorrales cargados de aceites inflamables (como tojos, retamas y zarzas), limpiando el sotobosque y creando cortafuegos naturales. Gracias a este esfuerzo, apoyado hoy por modernos collares GPS que permiten el pastoreo libre sin vallas, la población de cachenas ha pasado de apenas 400 ejemplares al borde de la extinción a unas 8.000 vacas en la actualidad.

BiciMAD, la "especie" urbana que salva a la ciudad de 1.400 toneladas de CO2 al año

Un pionero estudio del Centro de Investigación del Transporte de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) ha cuantificado el enorme impacto positivo del sistema de bicicletas eléctricas compartidas BiciMAD. Analizando rigurosamente todo su ciclo de vida -desde la fabricación de las baterías y estaciones hasta su reciclaje y logística-, los investigadores han descubierto que esta red evita la emisión de 1.400 toneladas anuales de CO2.

El objeto protagonista del ecosistema asfáltico es la propia bicicleta eléctrica, que apenas genera 29 gramos de CO2 equivalente por pasajero-kilómetro. Al sustituir los viajes en coche privado, el sistema logra una reducción neta de 36 gramos de CO2 por trayecto. Una fantástica noticia que nos demuestra con evidencia científica que apostar por la micromovilidad es un paso de gigante hacia la transición ecológica de nuestras ciudades.

Crean un envase hecho de calabaza que supera al plástico y protege nuestros alimentos

Un equipo de investigadores de la Universidad de Kyushu (Japón) ha logrado un hito asombroso en la conservación de alimentos utilizando algo que normalmente tiramos a la basura: la cáscara de la calabaza. Aunque esta gruesa piel representa entre el 10% y el 12% de la masa total de este fruto y es biológicamente muy rica, suele desecharse.

Ahora, los científicos la han sometido a alta presión y liofilización para convertirla en "puntos cuánticos de carbono" (CQDs), un nanomaterial que, mezclado con gelatina y fibras vegetales, crea un recubrimiento protector. En pruebas de laboratorio con tomates cherry durante 20 días, esta película biológica superó al plástico convencional bloqueando la luz ultravioleta, frenando drásticamente el crecimiento de bacterias y preservando los antioxidantes. Además de ser un recubrimiento biológico, no tóxico, también es lavable y mide penas 0,01 milímetros. Puede ser una excelente herramienta para reducir el desperdicio alimentario y la contaminación plástica global.

© iStock

Received — 18 July 2026 ⏭ National Geographic España

Una rana iridiscente, un mono de labios naranjas y otros hallazgos

18 July 2026 at 09:02

Cada semana se producen noticias realmente positivas que merecen ser contadas. Desde avances científicos a sorpresas que nos regala el medio ambiente. National Geographic te ofrece un recopilatorio de las noticias más reconfortantes que nos dejan estos últimos días.

Descubren que una rana australiana amenazada esconde un destello iridiscente idéntico al de un ópalo

La rana de campana verde y dorada (Ranoidea aurea), una emblemática especie australiana tristemente en peligro de extinción, acaba de revelar un secreto espectacular a los biólogos de la Universidad de Newcastle. Han descubierto que, al saltar, la parte interna de los muslos de este anfibio destella con una asombrosa iridiscencia estructural, cambiando de azul a turquesa y verde según el ángulo de visión (igual que una piedra preciosa).

Este rarísimo efecto óptico en anfibios no se debe a pigmentos químicos, sino a la presencia de unos cristales microscópicos perfectamente ordenados en su piel (iridóforos) que interactúan físicamente con la luz. Los científicos creen que estas deslumbrantes "patas de discoteca" son un sofisticado mecanismo de defensa evolutivo diseñado para confundir y llamar la atención de los depredadores en el momento exacto de la huida.

Descubren una nueva y asombrosa especie de mono de labios naranjas en el corazón del Congo

La inmensa y exuberante cuenca del Congo nos ha regalado una sorpresa biológica mayúscula: la confirmación de una especie de primate completamente nueva para la ciencia,Colobus congoensis. Bautizado por las comunidades locales como "Likweli" o "el sacudidor de ramas" por sus ágiles saltos en la canopea, este esquivo mono destaca por su pelaje negro brillante, una curiosa "máscara" facial gris y, sobre todo, un llamativo parche de color crema anaranjado alrededor de sus labios y nariz.

Tras casi dos décadas de investigaciones desde que se obtuvo su primera fotografía borrosa en 2008, los análisis de ADN han revelado que su linaje es antiquísimo, separándose de sus parientes más cercanos hace más de 4 millones de años. Además de su inconfundible aspecto, se comunica mediante unos profundos rugidos y bufidos únicos en su género.

Llega una nueva hembra del rumiante más pequeño del mundo a Bioparc Fuengirola

La conservación de especies amenazadas está de enhorabuena gracias a la llegada de una nueva hembra de ciervo ratón, un paso crucial dentro del programa europeo de preservación coordinado por la EAZA. Este desconocido mamífero asiático, considerado el rumiante más pequeño y primitivo del planeta, es una verdadera rareza evolutiva: apenas mide 20 centímetros de altura y pesa poco más de un kilo. De hábitos crepusculares y metabolismo acelerado, su mejor estrategia de supervivencia en la naturaleza es permanecer completamente inmóvil durante largos periodos para pasar desapercibido ante los depredadores.

Actualmente, los biólogos y veterinarios del parque están llevando a cabo un delicado y riguroso proceso de adaptación, permitiendo que el macho y la nueva hembra se vean y huelan a través de una barrera antes de compartir espacio físico. Gracias a esta meticulosa labor científica, se espera repetir el éxito reproductivo de años anteriores.

La ciencia revela que la península ibérica alberga dos especies de conejos en lugar de una

Durante más de un siglo pensamos que nuestros campos estaban habitados por una única especie de lagomorfo, pero un reciente estudio internacional liderado por el IESA-CSIC ha demostrado que en realidad tenemos dos.

La ciencia ha reconocido oficialmente al conejo ibérico (Oryctolagus algirus), endémico del oeste peninsular y Portugal, separándolo del ya conocido conejo europeo (Oryctolagus cuniculus). Ambas especies divergieron hace unos dos millones de años al quedar aisladas en distintos refugios durante las glaciaciones. El recién reconocido conejo ibérico es más pequeño, tiene menos crías por camada y posee una genética, parásitos y microbioma únicos.

Descubren en el Himalaya una nueva y gigante especie de mosca 'león'

En 1978, unos científicos encontraron en el sur del Tíbet unas extrañas larvas que construían trampas de arena en forma de embudo para cazar hormigas, pero el insecto adulto fue imposible de localizar. Hasta ahora- Una reciente expedición ha logrado por fin cerrar el círculo e identificar a la especie: Vermitigris tsangyanggyatso, bautizada así en honor al sexto dalái lama y poeta tibetano.

Se trata de un díptero maravilloso cuyas larvas han desarrollado la misma técnica de caza subterránea que las famosas hormigas león, un precioso ejemplo de evolución convergente. Además, esta nueva mosca ha batido récords al ser la más grande conocida de su género (casi 2 centímetros) y presenta una peculiaridad evolutiva asombrosa: los adultos carecen de piezas bucales funcionales, por lo que no comen absolutamente nada y sobreviven únicamente gracias a las reservas de energía acumuladas durante su voraz etapa larvaria.

Descubren una inédita convivencia entre diminutos peces y los asustadizos gusanos árbol de Navidad

Por primera vez en la historia de la ciencia, investigadores han documentado una asombrosa relación simbiótica entre pequeños peces de arrecife (como los gobios neón y los blénidos) y los vistosos gusanos árbol de Navidad (Spirobranchus giganteus). Lo verdaderamente extraordinario de este descubrimiento, realizado en el Caribe y otras regiones tropicales, es que estos gusanos marinos son criaturas extremadamente tímidas que, ante la menor perturbación, se retraen a la velocidad del rayo dentro de sus tubos de carbonato de calcio. Sin embargo, toleran pacíficamente que estos pececillos descansen sobre sus delicados tentáculos en forma de pluma.

Los biólogos sugieren que esta convivencia podría ser mutuamente beneficiosa: los peces obtienen un camuflaje perfecto y un mirador privilegiado para cazar, mientras que los gusanos podrían beneficiarse de la limpieza de algas, protección frente a depredadores o incluso de los nutrientes que dejan sus pequeños inquilinos.

La ciencia crea una "copia de seguridad" genética para salvar a los koalas de la extinción

Los icónicos koalas (Phascolarctos cinereus) se enfrentan a un momento crítico en el este de Australia debido a la p��rdida de hábitat, los incendios y, sobre todo, una devastadora epidemia de clamidia que merma drásticamente su fertilidad. Sin embargo, científicos de la Universidad de Queensland han ideado un plan brillante: están recolectando óvulos y espermatozoides de ejemplares rescatados en hospitales de fauna para congelarlos en nitrógeno líquido a -196 ºC.

Este asombroso "banco genético" permitirá conservar intacta la valiosa diversidad de la especie durante décadas. El objetivo es utilizar este material en el futuro mediante técnicas de fecundación in vitro e inseminación artificial, limpiando previamente las células de cualquier patógeno. La idea es que sea una verdadera póliza de seguro biológica.

© Martin Royele/Royele Safaris/Hart et al. (2026)

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